El aumento de avistamientos de serpientes y fauna silvestre en zonas urbanas ha llevado a las autoridades a emitir recomendaciones para actuar de forma segura.

El incremento de lluvias, las altas temperaturas y el crecimiento urbano han favorecido la presencia de fauna silvestre en distintas zonas habitadas del país, donde cada vez son más frecuentes los reportes relacionados con serpientes, tlacuaches, cacomixtles y aves rapaces.
Autoridades señalaron que municipios como Toluca, en el Estado de México, y Torreón, Coahuila, han registrado un aumento en los avistamientos de estos animales, situación que ha generado preocupación entre la población y la necesidad de reforzar las medidas preventivas para evitar accidentes.
Especialistas explicaron que los cambios climáticos obligan a muchas especies a desplazarse de sus hábitats naturales en busca de agua, alimento y refugio. En el caso de una serpiente, estos ejemplares suelen ingresar a viviendas o espacios urbanos buscando lugares frescos, oscuros y protegidos.
El director de Protección Civil de Torreón, Jorge Luis Juárez, indicó que estos reptiles suelen esconderse en rincones poco visibles dentro de las casas. Además, la presencia de roedores cerca de terrenos baldíos, acumulaciones de basura o áreas descuidadas representa un factor de atracción para estos depredadores naturales.
A ello se suma la expansión de desarrollos habitacionales en regiones semidesérticas, lo que ha reducido considerablemente el espacio disponible para la fauna silvestre y ha provocado que muchos animales se acerquen a zonas residenciales.
Ante el hallazgo de una serpiente o cualquier otro ejemplar silvestre, las autoridades recomiendan mantener la calma y evitar cualquier intento de captura o confrontación. Señalan que una de las reacciones más comunes es tratar de ahuyentar o agredir al animal por miedo, lo que incrementa significativamente el riesgo de sufrir una mordedura o algún otro incidente.
El protocolo recomendado consiste en alejarse del lugar, mantener una distancia segura, resguardar a niñas, niños y mascotas, y comunicarse de inmediato con los servicios de emergencia para solicitar apoyo especializado.
Las autoridades recuerdan que el número 911 puede utilizarse para reportar este tipo de situaciones, además de los canales de atención de las dependencias ambientales correspondientes. Personal capacitado, incluyendo biólogos y rescatistas especializados, es el encargado de capturar y trasladar a los ejemplares bajo estrictos protocolos de seguridad.
Una vez asegurados, los animales son llevados a instalaciones especializadas donde reciben una evaluación médica y biológica. Los especialistas determinan si requieren algún proceso de rehabilitación o si pueden ser reintegrados de inmediato a su entorno natural.
Las labores de rescate y protección de fauna silvestre son realizadas por organismos como Protección Civil, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), instituciones encargadas de velar por la conservación de las especies.
Asimismo, las autoridades recordaron que la Ley General de Vida Silvestre contempla sanciones para quienes dañen, capturen, trafiquen o mantengan de manera ilegal animales silvestres, por lo que exhortaron a la población a reportar cualquier avistamiento y permitir que el manejo de estas especies quede en manos de personal especializado.
La presencia de una serpiente en zonas urbanas no necesariamente representa un peligro inmediato; sin embargo, actuar con prudencia y seguir las recomendaciones oficiales resulta fundamental para proteger tanto a las personas como a los propios animales.