Los terremotos en Venezuela han dejado 2,295 fallecidos, mientras continúan las labores de rescate, la atención a damnificados y la búsqueda de personas desaparecidas.

La emergencia provocada por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Este miércoles, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra oficial de personas fallecidas ascendió a 2,295, mientras las autoridades mantienen las labores de rescate, asistencia humanitaria y evaluación de daños en las zonas más afectadas.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno venezolano habilitó una plataforma digital para recibir donaciones internacionales destinadas a apoyar a la población damnificada. El canciller Yván Gil difundió el portal mediante sus redes sociales e invitó a la comunidad internacional a sumarse a las acciones de solidaridad con el mensaje de que Venezuela no enfrenta sola esta emergencia.
La página, administrada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, permite realizar aportaciones económicas a través de una cuenta del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), además de coordinar el envío de insumos y solicitar permisos de vuelo para aeronaves que transporten ayuda humanitaria.
Como muestra de duelo por las víctimas, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de luto nacional a partir de las 18:00 horas de este miércoles. A través de sus redes sociales expresó que la medida busca honrar la memoria de quienes perdieron la vida y reiteró el compromiso del Gobierno de acompañar y proteger a la población afectada.
Rodríguez también señaló que la prioridad de la administración es salvaguardar la vida de las personas que sobrevivieron a los terremotos, especialmente aquellas que permanecen en refugios temporales o aún requieren un lugar seguro donde permanecer. El Ministerio de Comunicación difundió imágenes de la mandataria durante recorridos por hospitales y sobrevuelos en helicóptero sobre las zonas devastadas.
Mientras continúan las labores de búsqueda, numerosas familias siguen intentando localizar a sus seres queridos. Entre ellas se encuentra Ana Cecilia Machado, quien busca desesperadamente a su hija de seis años. Aunque le informaron que la menor fue rescatada, hasta ahora no ha logrado encontrarla en hospitales ni en los refugios habilitados por las autoridades.
La evolución de las cifras oficiales también ha generado cuestionamientos. Aunque el número de fallecidos continúa aumentando, el Gobierno no ha presentado una estimación oficial sobre las personas desaparecidas, uno de los principales interrogantes que persiste una semana después de la tragedia.
La cifra oficial de víctimas mortales continúa muy por debajo de la estimación preliminar realizada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que horas después del desastre proyectó un escenario de al menos 10 mil fallecidos. Sin embargo, las autoridades venezolanas mantienen únicamente los datos confirmados conforme avanzan las labores de recuperación.
En medio de la emergencia también se han registrado hechos de corrupción. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminales (CICPC) informó sobre la detención de cuatro funcionarios acusados de apropiarse de bienes de valor encontrados entre los escombros en el estado La Guaira.
Los agentes fueron destituidos de sus cargos y puestos a disposición del Poder Judicial. En un comunicado, el organismo aseguró que no tolerará actos de corrupción ni conductas que vulneren la confianza ciudadana o agraven el sufrimiento de las víctimas.
La organización humanitaria Plan International advirtió sobre la situación de vulnerabilidad que enfrentan miles de niños y adolescentes desplazados por los terremotos. De acuerdo con estimaciones de Unicef, alrededor de 680 mil menores forman parte de los 1.8 millones de personas que requieren asistencia humanitaria.
La ONG alertó especialmente sobre los riesgos para niñas y adolescentes que permanecen en refugios temporales donde hombres, mujeres, niños y niñas conviven sin espacios diferenciados ni servicios sanitarios separados, condiciones que incrementan el riesgo de violencia y abuso sexual.
Representantes de Plan International señalaron que muchas familias viven con temor constante por la seguridad de sus hijos. Una madre relató que debe turnarse con otra integrante de su familia para permanecer despierta y vigilar a una niña, incluso durante las noches, por miedo a que pueda desaparecer mientras duerme.
La organización insistió en que la respuesta humanitaria debe priorizar la protección infantil mediante espacios seguros, apoyo psicológico, prevención de la violencia de género, reunificación familiar y continuidad educativa. Además, informó que ya distribuye artículos de higiene, apoyo psicosocial y materiales básicos en distintas comunidades afectadas.
Mientras tanto, la solidaridad continúa creciendo en distintos puntos del país. Universidades, empresas, organizaciones civiles, vecinos y artistas participan en la entrega de alimentos, ropa, medicamentos y otros insumos para los damnificados, además de realizar actividades recreativas dirigidas a los niños que permanecen en los campamentos.
En Caracas y otras ciudades, parques, estacionamientos y diversos espacios públicos y privados fueron adaptados como refugios temporales para quienes perdieron sus viviendas o temen regresar a inmuebles dañados por los terremotos. Incluso algunas familias permanecen durmiendo en las banquetas frente a sus edificios por miedo a nuevos colapsos.
La incertidumbre continúa entre la población afectada, ya que aún no existe claridad sobre cuánto tiempo deberán permanecer en los albergues ni cuándo podrán regresar a sus hogares. La situación se agravó la noche del martes, cuando una fuerte tormenta eléctrica provocó momentos de tensión entre los habitantes, quienes inicialmente confundieron los truenos con un nuevo movimiento sísmico.
Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate, atención médica y distribución de ayuda, mientras miles de venezolanos enfrentan las consecuencias de una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en el país.
