La economía de México creció 1.5% en el segundo trimestre, superó las previsiones de analistas y encontró en las exportaciones su principal motor de recuperación.

La economía de México registró un crecimiento de 1.5 por ciento durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con los tres meses previos, de acuerdo con cifras preliminares publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado superó las expectativas de los analistas consultados por Bloomberg, quienes estimaban un avance de 1.4 por ciento.
El desempeño representa una recuperación luego de la contracción de 0.6 por ciento registrada en el primer trimestre del año y refleja el impulso que han tenido las exportaciones mexicanas, pese al entorno de incertidumbre comercial con Estados Unidos.
En comparación con el mismo periodo de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 2.2 por ciento, cifra superior a la previsión de 1.6 por ciento y también por encima del crecimiento interanual revisado de 0.1 por ciento reportado para el primer trimestre.
Las exportaciones han sido el principal soporte de la economía mexicana durante los últimos meses, especialmente en un contexto marcado por una caída de 19 meses en la inversión fija bruta. Esta tendencia únicamente se interrumpió en abril gracias al incremento del gasto público.
Durante junio, las exportaciones crecieron más de 34 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, lo que también permitió que el superávit comercial casi se duplicara hasta alcanzar los 4 mil 90 millones de dólares.
En materia monetaria, el Banco de México puso fin recientemente a un ciclo de casi dos años de reducciones en la tasa de interés debido a las presiones inflacionarias relacionadas con la guerra entre Irán y otros factores internacionales. La institución ha señalado que, por el momento, será conveniente mantener la tasa de referencia en 6.50 por ciento.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado diversas estrategias para estimular la inversión privada, entre ellas incentivos fiscales y la simplificación de trámites para nuevos proyectos. No obstante, dichas medidas aún no muestran un impacto significativo, por lo que la economía nacional continúa dependiendo en gran medida del dinamismo de las exportaciones, principalmente hacia Estados Unidos.
En paralelo, funcionarios de México y Estados Unidos sostuvieron recientemente una tercera ronda de negociaciones relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante las conversaciones, Washington planteó que México adopte medidas similares a las aplicadas por Estados Unidos en materia de aranceles al acero y aluminio provenientes de China.
Aunque las exportaciones mexicanas mantienen acceso preferencial al mercado estadounidense mediante el T-MEC, el expresidente Donald Trump volvió a cuestionar el futuro del acuerdo al señalar que no considera necesaria su actualización, pese a que anteriormente lo había presentado como uno de los principales logros comerciales de su administración.
El comportamiento positivo del PIB durante el segundo trimestre representa una señal favorable para la economía mexicana, aunque especialistas consideran que el reto será consolidar este crecimiento con una mayor inversión interna y menor dependencia del comercio exterior.
