¿Se van las obras de Frida Kahlo? Colección Gelman abre discusión sobre patrimonio y financiamiento

La colección Gelman de Frida Kahlo viajará a España bajo un acuerdo con Santander, decisión que ha generado un intenso debate sobre la protección del patrimonio artístico mexicano.

La colección Gelman de Frida Kahlo será trasladada a España bajo un acuerdo con Santander, generando un amplio debate sobre el patrimonio artístico de México.

La colección Gelman, considerada uno de los acervos privados más importantes de arte mexicano, será trasladada a España antes de que concluya el verano como parte de un acuerdo entre su propietario, el empresario mexicano Marcelo Zambrano, y Banco Santander. La decisión ha generado una amplia controversia entre especialistas, artistas y defensores del patrimonio cultural, quienes temen que las obras permanezcan fuera del país durante un periodo prolongado.

El conjunto incluye 161 obras, entre ellas diez de los escasos óleos de Frida Kahlo, como Autorretrato con Monos (1943), además de piezas de Diego Rivera, Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros, María Izquierdo y José Clemente Orozco.

Marcelo Zambrano adquirió la colección en 2023, convirtiéndose en el primer propietario mexicano del acervo reunido por Jacques y Natasha Gelman desde la década de 1940. Entre febrero y julio de este año, las obras fueron exhibidas en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, donde más de 300 mil personas acudieron a visitarlas.

La polémica surgió luego de que se conociera que Zambrano utilizó la colección Gelman como garantía para obtener un préstamo de Banco Santander. Como parte del acuerdo, la institución financiera administrará las obras, que pasarán a denominarse colección Gelman-Santander, y serán exhibidas en el nuevo centro cultural del banco en España, con una permanencia prevista al menos hasta 2030.

Aunque Banco Santander ha rechazado que vaya a convertirse en propietario del acervo, especialistas consideran que utilizar obras de esta relevancia como garantía financiera representa un precedente delicado. Además, advierten que, en caso de incumplimiento de las obligaciones crediticias, el banco podría ejercer los derechos establecidos en el contrato.

El traslado también despertó preocupación porque varias de las pinturas de Frida Kahlo cuentan con la declaratoria de Monumento Artístico, otorgada mediante decreto presidencial en 1984, lo que limita el tiempo que pueden permanecer fuera del territorio nacional.

El convenio fue autorizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y contempla un esquema distinto al aplicado en préstamos anteriores de obras protegidas. Entre otras condiciones, el instituto enviará especialistas a España para supervisar la conservación de las piezas y facilitará los permisos especiales de exportación. Asimismo, el contrato contempla la posibilidad de ampliar la estancia de la colección en el extranjero mediante futuras prórrogas.

Diversos artistas, curadores e historiadores han cuestionado la falta de transparencia del acuerdo. Cerca de 400 integrantes del sector cultural firmaron una carta abierta solicitando que la colección Gelman permanezca de forma permanente en México y que el INBAL haga públicos los permisos que autorizaron la exportación temporal de las obras. Además, fueron presentadas al menos dos demandas para intentar impedir el traslado.

Entre las voces críticas se encuentran la artista Betsabeé Romero, el exdirector del INBAL Gerardo Estrada y la crítica de arte María Minera, quienes consideran que la colección constituye un patrimonio de enorme relevancia para México y debería permanecer accesible al público nacional.

Por su parte, personas cercanas a Marcelo Zambrano sostienen que el objetivo del proyecto es otorgar una mayor proyección internacional al arte mexicano y garantizar la adecuada conservación de las obras. Banco Santander informó que asumirá los costos de administración y preservación del acervo y aseguró que trabajará en coordinación con el INBAL y conforme a la legislación mexicana.

La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que las obras regresarán a México en 2028, mientras que la Secretaría de Cultura precisó que, hasta el momento, no existe una decisión definitiva sobre una eventual prórroga posterior a esa fecha.

La historia de la colección Gelman comenzó con los coleccionistas Jacques y Natasha Gelman, quienes reunieron durante décadas un importante acervo de artistas mexicanos y europeos. Tras la muerte de ambos, la colección mexicana quedó en manos del curador Robert Littman, quien la mantuvo unida durante años y organizó exposiciones internacionales antes de venderla a Zambrano en 2023.

Para financiar la compra, el empresario obtuvo inicialmente un préstamo de Sotheby’s Financial Services y posteriormente recurrió a Banco Santander para refinanciar la operación. El monto del financiamiento y el precio de adquisición de la colección no han sido revelados públicamente.

Especialistas recuerdan que Frida Kahlo produjo alrededor de 150 pinturas durante su vida y que menos de 50 permanecen expuestas en México, de las cuales únicamente ocho se encuentran en museos públicos. Esta escasez explica el elevado valor cultural y económico de sus obras.

Actualmente está previsto que la colección Gelman inaugure una exposición el 8 de septiembre en El Faro, el nuevo centro de arte de la Fundación Santander en España. Posteriormente, parte del acervo viajaría a Suiza y Noruega en 2027 y existe la intención de presentarlo en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) durante el verano de 2028, aunque este último proyecto aún no cuenta con un acuerdo formal firmado.

Mientras tanto, organizaciones culturales continúan impulsando acciones para reforzar la protección legal del patrimonio artístico mexicano y evitar que obras consideradas emblemáticas permanezcan fuera del país durante largos periodos.

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