La vivienda en México se encarece y dificulta la compra para jóvenes: adquirir una casa de 4 millones de pesos puede requerir ingresos mensuales de 120 mil pesos.

Comprar una vivienda en México se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar para las nuevas generaciones, debido al incremento de los precios inmobiliarios y a los ingresos que actualmente exigen algunos créditos hipotecarios.
Uno de los ejemplos señalados por especialistas muestra la magnitud del problema: para adquirir una casa con un valor de 4 millones de pesos, mediante un financiamiento hipotecario y con un enganche del 20 por ciento, una familia tendría que cubrir mensualidades cercanas a 36 mil pesos y demostrar ingresos aproximados de 120 mil pesos mensuales para acceder al crédito.
Ante este escenario, el arrendamiento comienza a ganar terreno como una alternativa más accesible para quienes no cuentan con suficiente capacidad de ahorro o ingresos para asumir una deuda hipotecaria de largo plazo.
De acuerdo con el Termómetro del Mercado correspondiente al primer trimestre de 2026, elaborado por la proptech MoradaUno, la renta mediana promedio en la Ciudad de México aumentó 3.8 por ciento anual, hasta ubicarse en aproximadamente 22 mil pesos mensuales.
Aunque rentar también representa un gasto considerable, el incremento registrado en los precios de compra ha sido todavía mayor. Durante los primeros tres meses de 2026, el costo de adquisición de vivienda aumentó 8.7 por ciento anual.
Según información de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el precio promedio nacional de una vivienda media durante ese periodo llegó a 2 millones 24 mil 337 pesos.
Fernando Soto-Hay, director general de Tu Hipoteca Fácil, explicó que una vivienda de 4 millones de pesos, financiada con un enganche del 20 por ciento, implicaría mensualidades cercanas a 36 mil pesos. Para asumir ese compromiso, sería necesario comprobar ingresos de alrededor de 120 mil pesos mensuales.
El especialista también señaló que, aunque la plusvalía inmobiliaria en México suele mantenerse por encima de la inflación, algunas entidades han registrado durante los últimos seis años incrementos anuales de entre 10 y 12 por ciento en el valor de los inmuebles.
Sueldos limitan acceso de millennials a vivienda
El encarecimiento de los inmuebles ocurre en un contexto en el que los ingresos de buena parte de la población no avanzan al mismo ritmo, situación que afecta especialmente a los jóvenes que buscan independizarse o construir un patrimonio.
De acuerdo con 4S Real Estate, la demanda de vivienda, tanto para compra como para renta, se encuentra limitada por un poder adquisitivo reducido y una mayor cautela entre los consumidores.
Adolfo Ruiz, director de Asuntos Públicos del Grupo Financiero Ve por Más, señaló que los millennials enfrentan mayores dificultades debido a que sus salarios no siempre son suficientes para cubrir una obligación financiera de largo plazo, además de que persiste la incertidumbre laboral.
El especialista explicó que, aunque la Generación Z comienza a alcanzar una mayor estabilidad laboral, sus integrantes también enfrentan preocupaciones relacionadas con el futuro. Al mismo tiempo, cuentan con instrumentos financieros, muestran interés por las inversiones digitales y buscan consolidar su patrimonio.
Sin embargo, el nivel de ingresos continúa siendo una de las principales limitantes para acceder a una vivienda.
Ruiz destacó que el poder adquisitivo disponible dentro de determinados rangos salariales dificulta encontrar alternativas para adquirir una propiedad. Ante esta situación, han surgido esquemas de cofinanciamiento que buscan facilitar el acceso a una vivienda mediante la combinación de diferentes fuentes de financiamiento.
El menor acceso al crédito también se refleja en las cifras del sector bancario. De acuerdo con datos de la Asociación de Bancos de México (ABM), durante el año pasado la banca otorgó 114 mil 200 créditos hipotecarios para compra de vivienda, cantidad que representó una disminución de 5.2 por ciento respecto al año anterior.
Ante estas condiciones, MoradaUno considera que rentar se ha convertido en una opción para las personas que todavía no tienen la capacidad de ahorro suficiente para cubrir el enganche y asumir los pagos de una hipoteca.
El arrendamiento no necesariamente responde únicamente a una imposibilidad económica para comprar. También puede resultar conveniente para personas que recientemente cambiaron de ciudad, parejas que acaban de casarse, personas divorciadas o quienes prefieren destinar sus recursos a otros objetivos, como la educación, los hijos o un negocio.
Adolfo Ruiz consideró que rentar puede ser una buena alternativa para independizarse, aunque recomendó que quienes opten por esta vía comiencen simultáneamente a construir un ahorro que eventualmente les permita reunir el enganche necesario para comprar una vivienda.
El especialista añadió que la decisión de rentar debe considerar las características y necesidades de cada persona, así como su estilo de vida y capacidad financiera.
Millennials, principales compradores potenciales
Pese a las dificultades de acceso, los millennials continúan representando el principal segmento del mercado inmobiliario mexicano.
El reporte Panorama Inmobiliario México 2026, elaborado por 4S Real Estate, señala que 71 por ciento de los líderes inmobiliarios del país considera que las personas de entre 30 y 44 años son el principal motor de adquisición de vivienda.
Esta proporción aumentó respecto al año anterior, cuando el porcentaje se ubicó en 66 por ciento.
El segundo grupo con mayor relevancia para el mercado es la Generación X, integrada por personas de entre 45 y 64 años, que representa el 24 por ciento del mercado objetivo identificado por la firma.
El estudio también muestra cambios en las preferencias de los consumidores. Actualmente existe una mayor inclinación hacia la renta frente a la compra, además de una búsqueda de mejores condiciones en la relación entre ubicación y precio.
Los compradores y arrendatarios también otorgan mayor importancia a propiedades ubicadas en entornos con conectividad, comunidad y propósito. A esto se suman factores como la eficiencia energética y la sostenibilidad.
Disciplina financiera antes de comprar
Para quienes sí contemplan adquirir una vivienda, los especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago antes de asumir una deuda que puede extenderse durante varios años.
Fernando Soto-Hay señaló que uno de los primeros objetivos debe ser reunir al menos 20 por ciento del valor de la propiedad para utilizarlo como enganche.
También recomendó desarrollar el hábito de ahorrar aproximadamente 30 por ciento de los ingresos, porcentaje que puede servir como referencia frente al nivel de pago que normalmente representa una hipoteca.
Antes de contratar un crédito, también es necesario revisar detalladamente las condiciones del financiamiento y determinar si la tasa de interés será fija o variable, además de conocer las comisiones y posibles penalizaciones por realizar pagos anticipados.
Adolfo Ruiz advirtió que uno de los principales errores al adquirir una vivienda consiste en calcular incorrectamente la capacidad de pago y asumir un crédito que posteriormente no pueda mantenerse durante todo el plazo.
Por ello, los especialistas consideran indispensable analizar no solamente el precio de la propiedad, sino también la estabilidad de los ingresos, el monto del enganche, las mensualidades y todas las condiciones del contrato antes de comprometerse con un financiamiento hipotecario.
En un mercado donde el precio de la vivienda crece más rápidamente que las rentas y los salarios no necesariamente mantienen el mismo ritmo, rentar se consolida como una alternativa para las nuevas generaciones, mientras que la compra continúa siendo un objetivo que requiere mayor capacidad de ahorro e ingresos.
