‘El Niño’ podría alcanzar una intensidad histórica durante 2026-2027, con más de 90% de probabilidad de un evento muy fuerte, según autoridades climáticas de EU.

El fenómeno de ‘El Niño’ podría alcanzar durante los próximos meses una intensidad excepcional, al grado de convertirse en uno de los eventos más fuertes registrados desde 1950, de acuerdo con el análisis más reciente del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos.
El organismo informó este jueves 13 de agosto que existe una probabilidad de 69 por ciento de que durante el periodo de octubre a diciembre de 2026 se registre un episodio cuya intensidad supere a la de los fenómenos de ‘El Niño’ observados desde 1950.
Además, el Centro de Predicción Climática elevó a más de 90 por ciento la probabilidad de que durante el otoño y el invierno de 2026-2027, en el hemisferio norte, se presente un evento considerado muy fuerte.
La advertencia representa uno de los pronósticos más contundentes emitidos hasta ahora por la agencia estadounidense respecto al comportamiento de este fenómeno climático.
¿Por qué ‘El Niño’ será tan fuerte?
Uno de los principales factores detrás del pronóstico son las temperaturas registradas en el océano Pacífico.
De acuerdo con el Centro de Predicción Climática, las temperaturas observadas durante julio solamente son comparables con las registradas en 1997, año en el que también se presentó uno de los episodios de ‘El Niño’ de mayor intensidad.

El fenómeno fue declarado en junio y comenzó a fortalecerse durante julio, cuando las temperaturas de la superficie del Pacífico llegaron a situarse hasta 2 grados Celsius por encima del promedio en algunas regiones.
En la zona central del océano, la temperatura alcanzó aproximadamente 1.4 grados Celsius por encima de lo normal.
Las condiciones actuales hacen prever que el fenómeno continuará intensificándose durante los últimos meses de 2026.
Uno de los elementos que contribuirían a este fortalecimiento es la presencia de aguas inusualmente cálidas en las profundidades del Pacífico ecuatorial, que podrían mantener y reforzar el calentamiento de la superficie oceánica.
El comportamiento del océano será determinante para establecer finalmente qué tan intenso será el episodio y si llegará a superar los registros históricos.
El Centro de Predicción Climática estima además que existe 100 por ciento de probabilidad de que ‘El Niño’ continúe hasta marzo, mientras que la posibilidad de que permanezca activo hasta abril se ubica en 97 por ciento.
Esto significa que el fenómeno podría mantenerse durante buena parte del invierno y extender sus efectos hacia los primeros meses de 2027.
¿Qué efectos tendrá en el clima mundial?
Las consecuencias de un ‘El Niño’ fuerte no se limitarían al Pacífico, ya que este fenómeno puede modificar los patrones de temperatura y precipitación en distintas regiones del planeta.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló en un informe publicado en julio que durante los próximos meses podrían registrarse temperaturas superiores al promedio en buena parte del hemisferio norte.
Entre las regiones donde se prevén temperaturas más elevadas se encuentran el oeste de América del Norte y el sur de Europa.
Al mismo tiempo, algunas zonas podrían experimentar condiciones más secas de lo habitual.
La OMM señaló que India, Australia, el Caribe y Centroamérica podrían registrar precipitaciones inferiores al promedio hasta octubre.
Los efectos concretos, sin embargo, dependerán de la evolución del fenómeno y de las condiciones atmosféricas regionales.
¿Cómo afectará ‘El Niño’ a México?
En México, el fenómeno podría generar cambios importantes en los patrones de lluvia y temperatura durante las próximas temporadas.
Fabián Vázquez Romaña, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explicó que ‘El Niño’ es un fenómeno que suele presentarse cada dos a siete años y que existen diferentes categorías de intensidad.
“Hay varias categorías: está ‘El Niño’ débil, ‘El Niño’ moderado, el fuerte y el muy fuerte”, explicó el funcionario durante la conferencia matutina del pasado 9 de julio.
El director del SMN señaló que la clasificación depende principalmente de cuánto aumenta la temperatura del mar en la región del Pacífico ecuatorial.
Para México, una de las principales consecuencias previstas es un verano más seco de lo normal en las regiones centro y sureste del país.
Vázquez Romaña aclaró que esto no significa que vaya a desaparecer la lluvia, sino que las precipitaciones podrían ubicarse por debajo de los valores habituales para esas regiones.
“Va a llover por abajo del promedio”, explicó al referirse al comportamiento esperado de las precipitaciones.
En contraste, la región norte del país podría enfrentar condiciones diferentes durante el invierno.
Las proyecciones apuntan a un invierno más húmedo en la frontera norte de México, acompañado por una mayor presencia de sistemas invernales.
El director del SMN anticipó que podrían presentarse más frentes fríos y más tormentas invernales en esa zona del país.
De concretarse el escenario previsto por los organismos climáticos, México experimentaría efectos diferenciados según la región, con condiciones más secas durante el verano en el centro y sureste y un invierno potencialmente más húmedo y activo en la frontera norte.
Por ahora, los especialistas mantienen bajo vigilancia la evolución de las temperaturas del Pacífico ecuatorial, debido a que su comportamiento durante los siguientes meses será clave para determinar si el actual episodio de ‘El Niño’ alcanza finalmente la intensidad histórica que anticipan los modelos climáticos.
