Francia registra un balance provisional de 7 mil 300 fallecidos por ola de calor en el verano 2026, el inicio de verano más cálido jamás documentado en Europa occidental. Casi tres cuartas partes de las víctimas de julio son personas de 75 años o más.

Francia acumula un balance provisional de alrededor de 7 mil 300 fallecidos por ola de calor en lo que va del verano de 2026, en lo que las autoridades sanitarias describen como el inicio de verano más cálido jamás registrado en Europa occidental, impulsado por el cambio climático y caracterizado por olas de calor sostenidas, sequía generalizada e incendios.
De acuerdo con la agencia Santé Publique France, los últimos mil 243 decesos adicionales fueron contabilizados entre el 3 y el 22 de julio, durante una ola de calor activa en ese periodo. Estos se suman a los 5 mil 764 fallecidos adicionales registrados entre el 17 y el 30 de junio, además de unas 300 muertes más ocurridas entre el 24 y el 28 de mayo durante un primer episodio de calor extremo que no alcanzó técnicamente los criterios oficiales de ola de calor según la agencia meteorológica Météo-France.
Francia metropolitana acumuló 52 días de ola de calor desde mediados de junio, una extensión sin precedentes. La ola activa a finales de julio es la segunda más duradera de su historia, solo por detrás de los 23 días registrados en julio de 1983.
Casi tres cuartas partes de las muertes en exceso durante julio correspondieron a personas de 75 años o más, aunque el impacto se extendió a todos los grupos de edad a partir de los 45 años, según precisó el Ministerio de Sanidad. Los decesos aumentaron en hospitales, residencias de adultos mayores y especialmente en domicilios particulares, un patrón que las autoridades señalan como especialmente preocupante.
El episodio de junio, con 5 mil 764 muertes adicionales, fue más intenso que la célebre ola de calor de agosto de 2003, cuyos 15 mil fallecidos en Francia conmocionaron a Europa y derivaron en cambios profundos en los políticas de salud pública del país.
