Economía de México repunta: PIB crece 1.4% en el segundo trimestre

La economía de México creció 1.4% durante el segundo trimestre de 2026, impulsada por servicios, construcción y exportaciones, mientras la inflación anual aumentó a 3.26%.

La economía de México mostró una recuperación durante el segundo trimestre de 2026, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento de 1.4 por ciento respecto al periodo enero-marzo, de acuerdo con los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística.

El resultado representa un repunte después de que durante el primer trimestre del año la economía mexicana registrara una contracción revisada de 0.3 por ciento. Aunque el crecimiento del segundo trimestre fue ligeramente inferior al 1.5 por ciento estimado inicialmente, confirmó una recuperación de la actividad económica entre abril y junio.

En su comparación anual, el PIB aumentó 2.1 por ciento, cifra que también quedó ligeramente por debajo del 2.2 por ciento previsto anteriormente.

El avance de la economía mexicana estuvo respaldado principalmente por la expansión de los sectores de servicios y construcción, además del desempeño de las exportaciones, que han representado uno de los principales apoyos para la actividad económica en medio de las prolongadas tensiones comerciales con Estados Unidos.

Las exportaciones registraron un comportamiento particularmente favorable durante el periodo. En junio, los envíos de productos mexicanos al exterior aumentaron más de un tercio en comparación con el mismo mes del año anterior.

Este comportamiento contribuyó a que México registrara en junio un superávit comercial de 4 mil 90 millones de dólares, en un contexto en el que la inversión fija bruta acumulaba 19 meses de descenso.

La caída de la inversión solamente se interrumpió en abril, cuando el gasto público contribuyó a generar un cambio en esa tendencia. El desempeño de las exportaciones, por su parte, permitió mantener un respaldo importante para la economía nacional durante este periodo.

Además del comportamiento del PIB, los datos publicados durante el mismo periodo mostraron una aceleración de la inflación en México durante la primera quincena de agosto.

La inflación anual pasó de 3.14 por ciento en el periodo anterior a 3.26 por ciento durante los primeros 15 días de agosto. En contraste, la inflación subyacente, que excluye algunos precios considerados más volátiles, como los de alimentos y combustibles, registró una ligera desaceleración.

Este indicador pasó de 3.95 a 3.93 por ciento anual y es seguido de cerca por el Banco de México debido a su importancia para las decisiones de política monetaria.

El objetivo de Banxico es mantener la inflación en 3 por ciento, con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.

A principios de agosto, el banco central decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en 6.5 por ciento. La decisión estuvo relacionada con la persistencia de algunas presiones inflacionarias, entre ellas las asociadas al sector servicios y los efectos económicos derivados de la guerra con Irán.

Los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico consideraron que el nivel actual de los costos de financiamiento resulta apropiado para el escenario económico, lo que fortalece las expectativas de que la tasa de interés permanezca en ese nivel durante un periodo prolongado.

De acuerdo con las actas de la última decisión monetaria, la mayoría de los cinco integrantes de la Junta de Gobierno consideró que, debido a la holgura existente en la economía, no se anticipan presiones inflacionarias provenientes de la demanda agregada.

Pese al crecimiento registrado durante el segundo trimestre, las expectativas para el cierre del año todavía apuntan hacia un avance moderado de la economía mexicana.

Banxico mantiene una previsión de crecimiento de 1.1 por ciento para 2026 y advierte que el balance de riesgos se encuentra inclinado a la baja.

Por su parte, los analistas consultados en la encuesta más reciente de Citi mantienen una expectativa ligeramente más elevada, de 1.2 por ciento para el crecimiento del PIB durante este año.

En materia de precios, los especialistas consultados redujeron ligeramente su pronóstico de inflación para 2026, al pasar de 4.02 a 4 por ciento.

El crecimiento de 1.4 por ciento registrado entre abril y junio representa así una señal de recuperación para la economía mexicana, aunque persisten factores que podrían limitar su desempeño durante los siguientes meses, particularmente en materia de inversión, inflación y comercio internacional.

El resultado también se presenta mientras México mantiene una relación comercial marcada por las tensiones con Estados Unidos y en un contexto de incertidumbre sobre las condiciones del intercambio entre ambos países.

Por ahora, el comportamiento de los servicios, la construcción y las exportaciones permitió que la economía nacional recuperara parte del terreno perdido durante el primer trimestre y registrara un avance superior al observado al inicio del año.

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