Un joven se arrojó dos veces a la Laguna del Camarón durante una batalla de farmear aura en Mazatlán, pese a advertencias sobre presencia de cocodrilos.

Una batalla de “farmear aura” terminó generando preocupación entre usuarios de redes sociales luego de que un joven se arrojara en dos ocasiones a la Laguna del Camarón, en Mazatlán, Sinaloa, pese a las advertencias sobre la presencia de cocodrilos en el cuerpo de agua.
El episodio ocurrió mientras un grupo de aproximadamente cinco o seis jóvenes realizaba una competencia en una plaza ubicada a la orilla de la laguna, en una zona urbana y turística de la ciudad. De acuerdo con la grabación difundida en redes sociales, los participantes realizaban bailes, acrobacias y diferentes maniobras con la intención de destacar frente al resto.
En medio de la dinámica, uno de los jóvenes corrió hacia la laguna y se lanzó al agua sin considerar el riesgo que representaba ingresar a un sitio donde se han registrado avistamientos de cocodrilos. La grabación muestra que el participante repitió la acción una segunda ocasión.
Posteriormente, el joven salió del agua con el pantalón mojado y continuó participando en la competencia, sin que en el video se observara algún ataque o encuentro con un reptil.
La situación provocó críticas en redes sociales, principalmente porque el joven habría realizado el reto a pesar de que las autoridades y habitantes de la zona han advertido sobre el riesgo de ingresar a la Laguna del Camarón.
Este cuerpo de agua tiene una extensión superior a los dos kilómetros y se encuentra en una franja paralela al malecón de Mazatlán, así como al área del Parque Central y el antiguo acuario de la ciudad. Por su ubicación, forma parte de un entorno urbano y turístico con constante presencia de visitantes.
Protección Civil de Mazatlán y cuerpos de rescate han recomendado a la población evitar nadar o realizar clavados, retos virales y otras actividades dentro de la laguna, debido al riesgo de entrar en contacto con fauna silvestre, particularmente cocodrilos.
El caso también llamó la atención debido a que las llamadas batallas de “farmear aura” se han convertido en una tendencia entre adolescentes y jóvenes, quienes realizan distintas acciones para demostrar seguridad, carisma, habilidad o capacidad para llamar la atención de quienes los rodean.
En la secuencia grabada en Mazatlán, además del joven que ingresó al agua, otros participantes realizaron diferentes maniobras, mientras que uno de ellos incluso trepó un poste. La dinámica, que inicialmente consistía en una competencia de presencia y destreza, terminó incorporando una acción que implicaba un riesgo físico considerable.
Vecinos y trabajadores de la zona han señalado en distintas ocasiones la presencia de cocodrilos cerca de la laguna. Aunque en este caso no se reportó un ataque, el ingreso al agua representa una situación de riesgo debido a la posibilidad de encontrarse con estos animales.
La preocupación también se relaciona con otros incidentes registrados en diferentes entidades del país, entre ellas Jalisco, Colima y Nayarit, donde se han documentado avistamientos de cocodrilos en zonas urbanas o situaciones que han terminado en incidentes graves.
Más allá de la grabación, el episodio volvió a poner sobre la mesa los riesgos que pueden surgir cuando las tendencias de redes sociales se trasladan a espacios públicos sin considerar las condiciones del lugar.
El término “farmear aura” proviene de la combinación del verbo “farmear”, utilizado originalmente en videojuegos para referirse a la acumulación repetida de recursos o experiencia, y la palabra “aura”, empleada en la cultura digital para describir el carisma, seguridad, estilo o magnetismo que una persona proyecta.
La tendencia se ha popularizado especialmente entre integrantes de la Generación Z y Alpha. Las llamadas batallas de aura buscan que los participantes destaquen mediante bailes, poses, trucos, movimientos corporales o situaciones que les permitan proyectar seguridad y ganar reconocimiento frente a otras personas.
El psiquiatra Harry Campos Cervera, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, explicó que el concepto surgió como parte del lenguaje utilizado en plataformas como TikTok y está relacionado con destacar, llamar la atención y proyectar una determinada presencia.
Por su parte, Martín Wainstein, psicólogo y profesor consulto de psicología social de la Universidad de Buenos Aires, señaló que el fenómeno representa una forma contemporánea de producir prestigio social. Desde esta perspectiva, “farmear aura” consiste en realizar acciones que aumentan simbólicamente la percepción de seguridad, atractivo o personalidad frente a los demás.
El especialista relacionó esta conducta con la teoría de la presentación del yo del sociólogo Erving Goffman, al considerar que las personas constantemente seleccionan qué aspectos de su personalidad muestran ante los demás y cuáles mantienen ocultos.
La diferencia en esta tendencia radica en que el lenguaje de los videojuegos introduce la idea de que el prestigio puede acumularse, perderse o incluso contabilizarse como si se tratara de puntos dentro de una competencia.
El caso ocurrido en Mazatlán muestra cómo una dinámica que originalmente busca destacar mediante carisma, creatividad o destreza puede trasladarse a escenarios donde existen riesgos físicos reales. En este caso, el joven ingresó a un cuerpo de agua sobre el que ya existían advertencias relacionadas con la presencia de cocodrilos.
Por ello, el episodio generó llamados a evitar que los retos o competencias virales lleven a adolescentes y jóvenes a ignorar señalamientos de seguridad o a realizar actividades peligrosas únicamente para obtener reconocimiento de sus compañeros o de usuarios en redes sociales.
