Especialistas recomiendan comenzar desde septiembre a planear los gastos de Navidad, distribuir el ahorro entre seis quincenas y reservar parte del aguinaldo para evitar deudas.

Aunque todavía faltan varios meses para Navidad, especialistas en finanzas personales recomiendan comenzar desde septiembre a organizar el presupuesto destinado a los gastos de diciembre, con el objetivo de distribuir el desembolso y evitar una presión económica durante las fiestas.
La recomendación cobra relevancia debido a que desde finales de agosto algunas tiendas y supermercados comenzaron a colocar productos relacionados con la temporada navideña, acompañados de descuentos y alternativas de pago a meses sin intereses.
Sin embargo, los expertos señalan que el objetivo no debe ser únicamente aprovechar promociones para adelantar compras, sino establecer desde ahora cuánto dinero se necesitará para cubrir los distintos compromisos de fin de año.
Entre los principales gastos que conviene considerar se encuentran los regalos, cenas, posadas, viajes, transporte, ropa y artículos de decoración. Tener una lista desde septiembre permite identificar las prioridades y evitar adquisiciones impulsivas conforme se acerque diciembre.
También es recomendable revisar los artículos que se tienen en casa de temporadas anteriores. Adornos, luces, utensilios y otros productos que todavía se encuentren en buenas condiciones pueden reutilizarse, reduciendo así el monto que será necesario destinar a las compras.
Una estrategia sencilla para comenzar consiste en estimar cuánto dinero se necesitará para cubrir las celebraciones y otros gastos de diciembre. A esa cantidad se le puede restar la parte del aguinaldo que se tenga previsto utilizar para ese propósito.
El monto restante puede dividirse entre las seis quincenas que quedan antes de diciembre, de manera que el ahorro se realice gradualmente y no sea necesario reunir todo el dinero de una sola vez.
Por ejemplo, si una persona calcula sus gastos navideños y determina que necesitará una cantidad adicional a la que cubrirá con su aguinaldo, puede establecer una meta quincenal y separar ese dinero con anticipación.
Los especialistas también recomiendan evitar destinar la totalidad del aguinaldo a las celebraciones. Una opción es reservar al menos la mitad de esta prestación para otros objetivos financieros, como el pago de deudas, el ahorro o la inversión.
De esta manera, comenzar a organizar las finanzas desde septiembre puede permitir que los gastos de Navidad se distribuyan durante varios meses, en lugar de concentrarse en diciembre.
La anticipación también ayuda a comparar precios, detectar necesidades reales y decidir cuáles compras pueden esperar. Así, el objetivo es llegar a las fiestas con mayor control sobre el dinero y reducir la necesidad de recurrir al crédito para cubrir gastos que pudieron haberse previsto.
