Autoridades estadounidenses detuvieron a nueve personas, seis mexicanas, tras localizar laboratorios de metanfetamina en California y asegurar drogas, armas, marihuana y dinero.

Seis mexicanos fueron detenidos en California como parte de una serie de operativos realizados por autoridades estadounidenses contra presuntas actividades relacionadas con la fabricación y distribución de metanfetamina.

De acuerdo con información del Departamento de Justicia de Estados Unidos, las acciones de investigación comenzaron en noviembre de 2025 y derivaron en múltiples cateos realizados en distintas ciudades del estado. Como resultado, nueve personas fueron arrestadas, entre ellas seis mexicanos y tres ciudadanos estadounidenses.
Durante los operativos fueron aseguradas aproximadamente 4 mil plantas de marihuana, 20 mil dólares en efectivo, 20 armas de fuego y grandes cantidades de metanfetamina tanto en forma sólida como líquida. Entre los principales decomisos se contabilizaron 2 mil 171 libras de la droga, equivalentes a alrededor de 984.7 kilogramos.

Las investigaciones involucraron al Equipo de Investigación de Alto Impacto de Fresno, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras agencias policiales estadounidenses. Los documentos judiciales señalan que dos de los principales hallazgos correspondieron a laboratorios clandestinos localizados en Bakersfield y Visalia.
El primer operativo relacionado con estos sitios ocurrió el 20 de abril de 2026, cuando las autoridades localizaron un laboratorio en Bakersfield y aseguraron más de 900 kilogramos de metanfetamina, además de cientos de galones de la sustancia en estado líquido.
Ese mismo día, en una acción paralela, agentes estadounidenses detuvieron a Ramiro Luna, de 52 años y residente de San Bernardino, quien presuntamente transportaba aproximadamente 145 kilogramos de metanfetamina en un vehículo.
En el automóvil también viajaba Robert Gray, de 54 años, igualmente residente de San Bernardino. Ambos fueron acusados formalmente el 20 de agosto de conspiración para distribuir metanfetamina, de acuerdo con los documentos judiciales citados por las autoridades estadounidenses.
El segundo laboratorio fue localizado el 20 de mayo en Visalia. En ese lugar fue detenido Gustavo Alejandro Mendoza Félix, de 27 años y residente de esa ciudad, quien de acuerdo con las autoridades vivía en el domicilio donde se encontró el laboratorio.
Mendoza Félix fue acusado formalmente el 11 de junio de posesión de metanfetamina con intención de distribuirla.
En el marco de la investigación también fueron arrestados seis mexicanos identificados por las autoridades como Elvis Ramírez Beltrán, de 25 años y residente de Porterville; Gabriel Ramírez Beltrán, de 27 años y residente de Selma; José Armando López Félix, de 29 años y residente en el Valle de Yokuts; Jaciel López Félix, de 23 años y residente en Sanger; Faustino Romero León, de 50 años y residente en Sanger, y Jesús Adrián Ríoz Ramírez, de 27 años.
Los otros tres detenidos fueron identificados como Jesús Efraín López Félix, de 34 años y residente de Tulare; Alberto López Castillo, de 21 años y residente de Visalia, y Marissa López Félix, de 30 años y residente de Porterville.
Según el Departamento de Justicia estadounidense, los nueve enfrentan una denuncia penal relacionada con una presunta conspiración para fabricar, distribuir y poseer metanfetamina con intención de distribuirla.
Las autoridades señalaron que, en caso de que los acusados sean declarados culpables de los cargos correspondientes, podrían recibir condenas que van desde un mínimo de 10 años de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de los delitos imputados y las circunstancias de cada caso.
A estos hechos se suma otro operativo realizado el 11 de septiembre en Terra Bella, en el condado de Tulare, donde agentes estadounidenses localizaron un segundo laboratorio clandestino de metanfetamina dentro de una residencia.
Durante el cateo, los investigadores encontraron diversos materiales y recipientes que, según los documentos judiciales, presuntamente eran utilizados para la elaboración de la droga. Entre los objetos asegurados se encontraban bidones de acetona, cajas de ácido clorhídrico, tanques de propano, recipientes azules con capacidad de 50 galones, varias hieleras y dos congeladores de gran tamaño.
En ese inmueble fueron asegurados aproximadamente 45 kilogramos de metanfetamina, cientos de galones de la droga en estado líquido, cerca de 600 mil dólares en efectivo y seis armas de fuego.
Por estos hechos fueron detenidos tres hombres de nacionalidad mexicana: José Diarte Pérez, de 46 años; Carlos Beltrán Ochoa, de 27 años, y Lamberto Elorza Chávez, de 39 años. Las autoridades indicaron que los tres se encontraban de manera ilegal en Terra Bella.
Diarte Pérez y Beltrán Ochoa fueron acusados de conspiración para fabricar y traficar metanfetamina, además de posesión de armas de fuego para facilitar presuntamente un delito relacionado con el narcotráfico.
En el caso de Elorza Chávez, la acusación corresponde a posesión ilegal de un arma de fuego.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, una eventual condena por conspiración para fabricar metanfetamina podría representar para Diarte Pérez y Beltrán Ochoa una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua, además de multas de hasta 10 millones de dólares.
Por los cargos relacionados con armas de fuego, también podrían enfrentar penas de al menos cinco años de prisión, hasta cadena perpetua, así como multas de hasta 250 mil dólares.
En cuanto a Elorza Chávez, las autoridades estadounidenses señalaron que el cargo por posesión ilegal de un arma de fuego contempla una pena máxima de 15 años de prisión y una multa de hasta 250 mil dólares.
Los casos permanecen sujetos al proceso judicial correspondiente en Estados Unidos. Las penas mencionadas por las autoridades representan los máximos y mínimos establecidos para determinados cargos y no significan que los acusados hayan sido declarados culpables.
Los operativos forman parte de una investigación que permitió a las autoridades estadounidenses intervenir presuntos puntos de producción y distribución de metanfetamina en distintas comunidades de California, con decomisos de droga, armas y dinero en efectivo.
