La tos ferina ha provocado cinco muertes en el estado, y los casos confirmados se acercan al centenar, generando preocupación entre las autoridades sanitarias.

La Secretaría de Salud ha reportado un alarmante incremento en los casos de tos ferina en el estado, alcanzando casi el centenar de personas contagiadas. Esta enfermedad, conocida también como pertussis, ha cobrado la vida de cinco personas, lo que ha encendido las alertas en el sector salud y entre la población.
De acuerdo con los reportes oficiales, los casos se han concentrado en distintos municipios de la entidad, afectando principalmente a menores de edad y personas con sistemas inmunológicos comprometidos. Las autoridades han señalado que la mayoría de los decesos se han presentado en menores que no contaban con el esquema completo de vacunación, lo que refleja la importancia de mantener al día las inmunizaciones.
La tos ferina es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, causada por la bacteria Bordetella pertussis, y se caracteriza por accesos violentos de tos que pueden dificultar la respiración, especialmente en bebés y niños pequeños. Si bien puede ser prevenible con vacunas, la falta de seguimiento en esquemas de inmunización ha sido uno de los factores que ha facilitado su propagación.
La Secretaría de Salud ha exhortado a la población a acudir a los centros médicos para verificar su cartilla de vacunación, especialmente en lo que respecta a la vacuna pentavalente, que protege contra esta enfermedad. Además, se han intensificado las campañas informativas para detectar los síntomas a tiempo y evitar la automedicación.
Especialistas han recalcado que, aunque la enfermedad es tratable si se detecta de manera oportuna, puede tener complicaciones graves en infantes y adultos mayores. Por ello, insisten en acudir de inmediato a consulta ante los primeros signos, como tos persistente, dificultad para respirar, vómitos posteriores a la tos y fatiga extrema.
Las autoridades estatales han reiterado su compromiso para contener el brote mediante vigilancia epidemiológica, campañas de vacunación y refuerzo en los protocolos sanitarios, mientras se evalúa la posibilidad de declarar una alerta sanitaria en las zonas más afectadas.
