EE. UU. acusó a Vector, Intercam y CIBanco de lavado de dinero ligado al fentanilo. Una de ellas es controlada por Alfonso Romo, exjefe de gabinete de López Obrador.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó formalmente a tres instituciones financieras mexicanas por lavado de millones de dólares presuntamente vinculados al tráfico de fentanilo. Las empresas señaladas son Vector Casa de Bolsa, Intercam Banco y CIBanco, todas con operaciones en México y relaciones comerciales con empresas en China, país clave en el suministro de precursores químicos para la fabricación del opioide.
Entre las entidades implicadas, destaca Vector por estar controlada por Alfonso Romo, exjefe de gabinete del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Aunque no hay implicación directa del exmandatario ni pruebas públicas de vínculo con actividades ilícitas, la mención de Romo y los señalamientos han generado fuerte atención mediática en México.
Según el Tesoro, una mula del Cártel de Sinaloa habría canalizado más de 2 millones de dólares entre 2013 y 2021 a través de Vector. Además, se acusó a esta firma de facilitar pagos por precursores químicos a empresas chinas entre 2018 y 2024, coincidiendo con la gestión de Romo en el gobierno federal.
Vector respondió negando rotundamente cualquier actividad ilegal, señalando que todas sus operaciones están respaldadas por auditorías internas y cumplen con la normativa. Alegó que las transacciones señaladas son operaciones legítimas con empresas chinas, actividad común en el comercio global.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México informó que había solicitado a EE. UU. pruebas concretas que sustenten las acusaciones, pero no ha recibido evidencia concluyente. Aclaró que algunas sanciones impuestas a las instituciones corresponden a faltas administrativas, no a lavado de dinero.
El Tesoro también apuntó contra Intercam, que presuntamente habría procesado pagos por 1.5 millones de dólares a un proveedor chino de precursores químicos, y cuyos directivos, según la acusación, se reunieron con miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación en 2022. Intercam rechazó de inmediato los señalamientos.
En cuanto a CIBanco, se le relaciona con pagos por más de 2.1 millones de dólares a empresas chinas y con haber abierto una cuenta para lavar 10 millones a nombre de un miembro del Cártel del Golfo. La institución no ha emitido aún una postura pública.
La medida implica restricciones financieras y prohíbe ciertas transacciones con estas empresas, lo que podría tensar aún más las relaciones entre México y EE. UU., justo cuando el presidente Donald Trump ha intensificado su ofensiva contra los cárteles mexicanos, e incluso los ha clasificado como organizaciones terroristas extranjeras.
La presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió recientemente el cargo, ha intentado aliviar las tensiones con Washington con un endurecimiento de las incautaciones y la colaboración para extraditar a miembros de los cárteles. Sin embargo, la inclusión de empresas mexicanas con figuras cercanas al antiguo poder político eleva la presión diplomática y mediática.
“El mensaje es contundente: los bancos ya no son intermediarios pasivos”, escribió el exfuncionario Simón Levy en redes sociales. “Son parte de la ecuación. Y quien permita, facilite o simplemente ignore operaciones con recursos ilícitos será sancionado, excluido y expuesto”.