El juicio contra Caro Quintero incluye grabaciones clave del interrogatorio a Kiki Camarena que podrían definir su futuro legal.

La voz de Enrique “Kiki” Camarena, agente especial de la DEA, vuelve a escucharse a casi 40 años de su asesinato a manos del Cártel de Guadalajara. Las grabaciones del brutal interrogatorio y tortura que sufrió durante su secuestro han sido confirmadas por fiscales de Estados Unidos como evidencia clave contra Rafael Caro Quintero, quien será juzgado en una corte federal de Nueva York el próximo 18 de septiembre.
Las cintas, que duran aproximadamente dos horas, revelan los momentos más desesperantes del agente estadounidense, quien fue secuestrado el 7 de febrero de 1985 y asesinado dos días después. Durante ese tiempo, Camarena fue golpeado repetidamente, incluso mientras sus captores prometían no hacerle daño. Las pausas en las preguntas eran aprovechadas para continuar con las agresiones, una táctica psicológica y física para obtener información.
En los audios, Camarena menciona a varios informantes que trabajaban con él, así como propiedades y operaciones de los líderes del cártel. Habla de Ernesto Fonseca, alias “Don Neto”, y de Caro Quintero, a quien vincula con una concesionaria de autos y un jet privado. También se le escucha suplicar por su familia y negar tener más datos que pudieran salvarle la vida: “Si supiera se lo diría señor. Le digo que tengo miedo”.
Estos registros, considerados inéditos por su contenido explícito y el contexto histórico, fueron citados en años anteriores por el periodista Ángel Hernández. Las autoridades de Estados Unidos los integraron como parte de la acusación para solicitar la pena de muerte en caso de que Caro Quintero sea hallado culpable.
Durante la audiencia previa celebrada el 25 de junio, la fiscal Saritha Komatireddy confirmó la existencia de las grabaciones, describiéndolas como prueba contundente del sufrimiento y revelaciones que Kiki hizo bajo tortura. Camarena incluso mencionó que planeaba dejar Guadalajara el 25 de febrero de 1985, y reconoció que las operaciones de la DEA estaban estancadas por falta de información reciente.
Caro Quintero fue extraditado desde México el 27 de febrero de 2025 en un operativo discreto que forma parte de los acuerdos de cooperación binacional en materia de justicia y combate al crimen organizado. Su juicio representa no solo la posibilidad de castigo legal, sino un cierre simbólico a uno de los crímenes que más han marcado la historia del narcotráfico en América Latina.
La voz de Camarena, apagándose lentamente entre ruegos y gemidos, resurge como eco de una verdad que no se ha olvidado. La justicia, tantas veces postergada, podría finalmente alcanzarlo.