En cinco años, al menos 11 pseudofinancieras como Aras, Yox y Vitas defraudaron a miles de chihuahuenses con promesas de rendimientos, sin que hasta hoy haya justicia plena.

En los últimos cinco años, el estado de Chihuahua ha sido escenario de la proliferación de al menos 11 empresas pseudofinancieras que prometieron rendimientos elevados, captaron dinero de miles de ciudadanos y posteriormente cerraron operaciones dejando a sus clientes sin recursos ni respuestas.
La primera y más emblemática fue Aras Investment Business Group, que entre 2019 y 2020 alcanzó a más de 18 mil inversionistas, ofreciendo hasta un 12 % mensual. Con un daño patrimonial estimado en 10 mil millones de pesos, la firma encabezada por Armando G. R. acumula más de 8 mil denuncias; sin embargo, su director continúa prófugo con ficha roja de Interpol.
Poco después operó Yox Holding, empresa dedicada al supuesto trading deportivo que inició en Guadalajara en 2016, pero que alcanzó fuerte presencia en Chihuahua. Tras dejar de pagar en 2023 y admitir problemas financieros en 2024, su CEO, Carlos José, fue detenido en Las Vegas en abril de 2025, aunque aún no hay claridad sobre la reparación del daño a sus 3,600 clientes afectados.
El caso de Vitas Financial, surgida en 2021, también destaca. Ofrecía hasta 10 % mensual e intentó desarrollar un millonario complejo habitacional en la Presa El Rejón, que fue cancelado por autoridades municipales. Su presidente, Carlos Alberto V. C., hoy enfrenta procesos judiciales por fraude tras múltiples denuncias.
A esta lista se suman otras firmas como Soi Consultoría Empresarial, Sueña Bienes Raíces, Grupo Calco, Fibra Millenium, Era Capital, Krugman Brokers, Xifra Business Group, JBI Business y recientemente Grupo Financiero Pacheco, este último con sede en Parral y vinculado a inversiones en supuesto “oro digital”, dejando a más de 2 mil personas afectadas.
Pese a la magnitud de los fraudes, las autoridades de los tres niveles de gobierno no han implementado acciones contundentes para prevenir la aparición de estas empresas, que operan bajo promesas irreales de seguridad y altos rendimientos, generando un patrón repetido de impunidad y pérdidas multimillonarias para la ciudadanía.