Centros de Integración Juvenil alertan que memes y reels normalizan el consumo de alcohol, minimizando sus riesgos y fomentando la idea de que beber es inofensivo desde edades tempranas.

El consumo de alcohol en edades tempranas encuentra en las redes sociales un vehículo de normalización y difusión que lo presenta como algo divertido y cotidiano, de acuerdo con Centros de Integración Juvenil (CIJ).
Elizabeth Segura, integrante del organismo, explicó que la constante exposición a memes, TikToks y reels con mensajes alusivos al consumo de bebidas alcohólicas genera la percepción de que beber es inofensivo. “Nuestra mente comienza a procesar estos contenidos como algo cotidiano y aceptable, reduciendo la conciencia sobre los riesgos reales”, advirtió.
Aunque no existen cifras oficiales que vinculen directamente la exposición en redes con el inicio en el consumo, los datos de la Dirección General de Epidemiología reflejan el impacto del alcohol en la salud. Tan solo en Chihuahua, cada mes se atienden en promedio 370 nuevos casos relacionados con el consumo de alcohol, de los cuales el 50% corresponden a cirrosis hepática, 36% a intoxicación aguda y 14% a enfermedad hepática alcohólica.
Segura enfatizó que la constante aparición del alcohol en contenidos humorísticos o virales contribuye a reforzar la idea de que “beber es divertido y sin consecuencias”. Esto resulta especialmente preocupante cuando dichos mensajes llegan a niños y adolescentes, quienes están en mayor riesgo de replicar esas conductas.
Entre los ejemplos más comunes en redes sociales están frases como: “Yo a las 9 de la mañana con mi chela en la mano”, “Después del trabajo necesito mi vinito” o “Sólo los que aguantan cuatro días de borrachera entenderán”. Estos mensajes, presentados como bromas, en realidad alimentan una cultura de consumo y resistencia al cuestionamiento de sus efectos.
La especialista subrayó la importancia de reflexionar críticamente sobre lo que compartimos y consumimos en línea, recordando que no todo lo que se vuelve viral es positivo. “Es responsabilidad colectiva crear conciencia sobre las implicaciones de normalizar el consumo excesivo de alcohol en las redes sociales”, concluyó.