Conflicto político-familiar en Gran Morelos terminó en balacera con seis muertos y nueve heridos; en Santa Isabel incendiaron propiedades vinculadas al exalcalde Gilberto Gutiérrez Montes.

Un enfrentamiento derivado de una disputa política-familiar dejó un saldo de seis muertos y nueve heridos durante las fiestas patronales de Gran Morelos, mientras que en Santa Isabel fueron incendiadas y rafagueadas propiedades vinculadas al exalcalde Gilberto Gutiérrez Montes.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), la confrontación inició entre integrantes de la familia Gutiérrez, marcada por divisiones tras la sucesión en la alcaldía. El conflicto escaló durante la madrugada del 15 de septiembre en la tradicional Carrejoneada, donde una discusión entre dos mujeres de apellido Gutiérrez pasó de los empujones a los golpes y finalmente al uso de armas de fuego.
Las víctimas fueron en su mayoría hombres de apellido Gutiérrez, aunque no todos eran familiares directos. Vecinos describieron que el enfrentamiento ocurrió en un callejón contiguo a la iglesia principal, dejando a varios cuerpos en plena vía pública hasta la mañana siguiente. Testigos señalaron que el ambiente festivo se tornó caótico con disparos en medio del baile.
El trasfondo del conflicto proviene de la elección municipal. Gilberto Gutiérrez Montes, tres veces exalcalde, buscaba nuevamente la candidatura, pero el PAN impulsó a su hermana Brissa Lucero Gutiérrez Montes. Sin embargo, el triunfo fue para Óscar Luis Miramontes Pérez, de Movimiento Ciudadano, lo que generó divisiones internas. Brissa acusó a su hermano y a los hijos de este de apoyar al candidato opositor, lo que agravó el distanciamiento familiar.
La tensión se extendió al municipio de Santa Isabel, donde durante la madrugada del 16 de septiembre un grupo armado atacó un complejo de locales, restaurante y salón de fiestas, además de vehículos propiedad del exalcalde. Vecinos relataron que al menos 20 hombres armados dispararon durante 20 minutos e incendiaron el lugar, generando temor en la comunidad y daños visibles en la entrada del poblado.
El hecho dejó en evidencia cómo un conflicto político-electoral terminó por desencadenar una ola de violencia con consecuencias mortales y patrimoniales para la familia Gutiérrez Montes y los habitantes de la región.