Tylor Chase habría abandonado un centro de rehabilitación en Los Ángeles tras 72 horas; autoridades señalan que, al ser voluntario, no podían obligarlo a permanecer.

Tylor Chase, ex actor de la serie de Nickelodeon El Manual de Supervivencia Escolar de Ned, abandonó recientemente el centro de rehabilitación al que había sido ingresado en Los Ángeles, apenas 72 horas después de su internamiento, según reportes del New York Post y otros medios estadounidenses.
De acuerdo con la información difundida, el proceso formal de desintoxicación no habría comenzado antes de que el actor decidiera retirarse del tratamiento. En Estados Unidos, los programas de rehabilitación son voluntarios, por lo que, sin una orden judicial o un riesgo inmediato para la vida del paciente o de terceros, las clínicas no tienen facultad legal para retener a una persona en contra de su voluntad.
Tras abandonar la clínica, Chase, de 36 años, habría regresado a vivir en las calles del sur de California. Autoridades de Riverside indicaron que el ex actor ha sido visto deambulando por zonas comerciales, revisando contenedores y recogiendo colillas de cigarro. Aunque su estado físico y emocional ha generado preocupación, la policía aclaró que no enfrenta cargos graves ni es buscado por delitos mayores.
Desde agosto de 2023, Chase acumula al menos 12 procesos relacionados con faltas menores, entre ellas pequeños hurtos y consumo de sustancias en la vía pública. Pese a estos antecedentes, las autoridades señalaron que suele mostrarse tranquilo y cooperativo durante los encuentros con la policía.
La situación del actor generó alarma luego de que circularan videos en redes sociales que lo muestran en condiciones de alta vulnerabilidad. Estas imágenes motivaron pronunciamientos de familiares, autoridades y antiguos compañeros del medio artístico, quienes confirmaron que se le ha ofrecido ayuda profesional en diversas ocasiones.
No obstante, uno de los factores más preocupantes es su reiterada negativa a recibir apoyo institucional. De acuerdo con las autoridades locales, Chase ha rechazado refugios, programas contra adicciones y atención en salud mental, lo que limita la capacidad de intervención oficial bajo el marco legal vigente.
El caso de Tylor Chase continúa bajo seguimiento de su entorno cercano y de la comunidad, que mantiene la expectativa de que en algún momento acepte recibir el tratamiento necesario para su recuperación.