México y Estados Unidos acordaron tecnificar el riego en Chihuahua para ahorrar agua del Río Bravo, cumplir el tratado bilateral y garantizar el abasto humano y agrícola en el norte del país.


La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo en materia de agua, cuyo eje principal será la tecnificación del riego en Chihuahua, con el objetivo de ahorrar volúmenes del Río Bravo, cumplir con el tratado bilateral y asegurar el abasto para consumo humano y actividades agrícolas en el norte del país.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que el entendimiento también incluye acciones de saneamiento en la frontera. Indicó que México ya avanzó de manera significativa con la construcción de una planta de tratamiento realizada por ingenieros militares, mientras que del lado estadounidense aún se encuentran pendientes obras similares, particularmente en San Diego.
Sheinbaum detalló que, tras negociaciones con autoridades ambientales de Estados Unidos y con la participación de la canciller Alicia Bárcenas Ibarra, se acordaron trabajos adicionales de saneamiento tanto en territorio mexicano como estadounidense. Estos incluyen inversiones programadas para este año destinadas a atender la contaminación del Río Tijuana.
En relación con la entrega de agua a Estados Unidos, establecida en el tratado internacional, la presidenta señaló que se pactó realizarla de manera escalonada en varios meses, luego de considerar inviable cumplirla en un solo mes, como se había planteado inicialmente. Aseguró que el calendario acordado no compromete el consumo de agua en México.
La mandataria subrayó que la tecnificación del riego permitirá utilizar menores volúmenes de agua del Río Bravo para cubrir las superficies agrícolas de Chihuahua, así como de Coahuila y Tamaulipas, mediante sistemas más eficientes que optimizan el uso del recurso hídrico.
Agregó que, como parte del acuerdo bilateral, por ahora se descarta la imposición de aranceles relacionados con el tema del agua. Asimismo, destacó que existe comunicación permanente con productores agrícolas y con los gobiernos estatales de las entidades involucradas, a fin de dar seguimiento a la implementación de las medidas acordadas.