La activista Saskia Niño de Rivera desmintió en redes sociales la supuesta muerte de ‘El Beto’, recluso que generó polémica por acusaciones sin sustento contra Carmen Salinas.

El podcast Penitencia, conducido por Saskia Niño de Rivera, volvió a colocarse en el centro de la conversación pública luego de que circularan versiones sobre la presunta muerte de ‘El Beto’, interno que recientemente generó controversia por declaraciones contra la actriz Carmen Salinas.
En redes sociales comenzaron a difundirse publicaciones que aseguraban que el recluso había sido encontrado sin vida en su celda. Sin embargo, dichas versiones no incluían fuentes oficiales ni información verificable, lo que incrementó la confusión entre usuarios.
Ante la viralización de los rumores, Saskia Niño de Rivera respondió a través de una historia en Instagram, donde negó el fallecimiento y aseguró que el interno continúa con vida. Indicó que recientemente conversaron con él dentro del penal y que se encuentra agradecido por los mensajes de apoyo que ha recibido. Asimismo, adelantó que se prepara una campaña de ayuda en su favor, la cual —según explicó— se realizará con transparencia y documentación pública.
La polémica se originó tras la difusión de un episodio de Penitencia en el que ‘El Beto’, quien cumple una condena de 72 años por homicidio, relató supuestos vínculos entre figuras públicas y rituales satánicos en México. Durante la entrevista mencionó a Carmen Salinas, fallecida en 2021, señalando presuntas conductas ilícitas que no han sido respaldadas por investigaciones formales ni pruebas verificables.
El fragmento generó amplia repercusión en plataformas digitales, donde el episodio acumuló millones de visualizaciones en pocos días. Posteriormente, la parte en la que se hacía referencia directa a la actriz fue editada y el contenido se volvió a publicar, aunque el debate público ya se había intensificado.
Las declaraciones del interno provocaron cuestionamientos sobre la difusión de testimonios sin corroboración y el impacto que pueden tener en la reputación de terceros, especialmente cuando se trata de personas fallecidas. Familiares y figuras del medio artístico rechazaron los señalamientos y pusieron en duda su veracidad.
El caso evidenció la rapidez con la que rumores y acusaciones pueden expandirse en internet, así como las implicaciones que esto tiene en la percepción pública y en la discusión sobre los límites de los contenidos virales relacionados con el sistema penitenciario y personajes del espectáculo.