Protección Civil de Chihuahua advirtió que el verano de 2026 presentará temperaturas extremas y lluvias insuficientes debido al fenómeno de La Niña, incrementando el riesgo de incendios forestales.

El coordinador estatal de Protección Civil, Luis Ramón Corral Torresdey, informó que Chihuahua se encamina hacia un periodo estival caracterizado por temperaturas intensas y un marcado déficit de precipitaciones. Tras un ciclo invernal breve y con escasas horas de frío, las autoridades anticipan que las condiciones climáticas para los próximos meses podrían igualar o incluso superar la severidad registrada durante el año anterior.
La actual fase del fenómeno meteorológico conocido como La Niña es el principal factor que inhibe la formación de nubes y lluvias en la región. El funcionario explicó que, aunque se prevé una transición hacia el fenómeno de El Niño entre los meses de agosto y septiembre, este cambio no asegura el fin de la sequía. La presencia de sistemas anticiclónicos persistentes suele bloquear el ingreso de humedad, manteniendo el territorio bajo una presión térmica constante.
Los modelos meteorológicos disponibles sugieren que la distribución de las lluvias será irregular y se mantendrá por debajo de la media histórica durante gran parte del año. Corral Torresdey recordó que, a diferencia de 2022, cuando el agua se repartió de manera uniforme favoreciendo la recarga de presas, los años subsecuentes han presentado tormentas aisladas que generan inundaciones locales sin beneficiar los mantos freáticos de la entidad.
En cuanto al comportamiento del termómetro, el titular de Protección Civil señaló que la tendencia al alza ya es visible desde este mes, con registros que alcanzan los 34 grados centígrados en plena primavera. Se espera que a partir de junio se establezcan ondas de calor prolongadas que elevarán significativamente los riesgos a la salud pública y demandarán una vigilancia estrecha sobre los grupos vulnerables en todo el estado.
Este entorno de calor extremo se combina con una humedad relativa inferior al 30 por ciento y la presencia de vientos intensos, creando un escenario crítico para la seguridad forestal. Las autoridades advirtieron que estas condiciones son el combustible ideal para la generación de incendios de gran magnitud, especialmente en la zona serrana de Chihuahua, donde la vegetación se encuentra altamente vulnerable por la falta de humedad.
Ante la incertidumbre que rodea a los pronósticos climáticos actuales, la dependencia mantiene un monitoreo permanente de diversos modelos de predicción. El objetivo es anticipar escenarios de riesgo y reforzar las estrategias preventivas antes de que inicie formalmente la temporada de canícula. Se exhorta a la población a mantenerse informada y tomar precauciones ante la inminente llegada de un verano que promete ser históricamente caluroso.