La Fiscalía de la Mujer obtuvo una sentencia de 16 años y ocho meses de prisión contra Alberto A. M., quien se desempeñaba como conserje en el jardín de niños “Emma Beatriz Sahagún Méndez” en Ciudad Juárez.

En un fallo que busca sentar un precedente sobre la seguridad en las instituciones educativas, el Tribunal de Enjuiciamiento del Distrito Judicial Bravos dictó una sentencia condenatoria de 16 años y ocho meses de cárcel en contra de Alberto A. M. El sujeto fue hallado responsable del delito de violación agravada, perpetrado mientras laboraba como conserje en el jardín de niños “Emma Beatriz Sahagún Méndez”, ubicado en la colonia Constitución de Ciudad Juárez.
La investigación, liderada por la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y la Familia (FEM), logró demostrar mediante pruebas fehacientes que las agresiones ocurrieron de manera recurrente en un periodo que abarcó desde agosto de 2023 hasta junio de 2024. Aprovechando su acceso a las instalaciones y su posición laboral, el ahora sentenciado violentó la seguridad y el desarrollo psicosexual de la víctima dentro de la misma institución educativa.
Durante el juicio oral, el Ministerio Público de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra la Libertad y Seguridad Sexual presentó testimonios y peritajes que confirmaron la culpabilidad de Alberto A. M. Ante la contundencia de las pruebas, los jueces no solo impusieron la pena privativa de la libertad, que deberá cumplir en el Centro de Reinserción Social (CERESO) número 3, sino que también establecieron una sanción económica de 70 mil 857 pesos por concepto de reparación del daño.
Gabriela Cota Santos, encargada de comunicación social de la Fiscalía Zona Norte, enfatizó que este resultado es fruto del trabajo especializado para proteger a las víctimas de violencia de género. La resolución judicial cierra un capítulo de incertidumbre para la comunidad escolar de la colonia Constitución, reafirmando el compromiso de las autoridades por castigar con rigor los ataques contra la integridad de los menores y las mujeres en espacios que deberían ser seguros, como los centros de educación inicial.