El Departamento de Justicia de EEUU acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a nueve funcionarios más de proteger al Cártel de Sinaloa. El mandatario rechazó las imputaciones y las calificó de calumnia.

El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, emitió un contundente rechazo este miércoles tras conocerse que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó formalmente, junto a nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos, de delitos relacionados con narcotráfico y armas vinculados al Cártel de Sinaloa. Los cargos fueron presentados por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York y anunciados públicamente por el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson.
A través de su cuenta en la red social X, Rocha Moya fue enfático al desvincularse de las acusaciones: «Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno». El gobernador calificó el señalamiento como un ataque no solo a su persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación y a la soberanía nacional, y prometió demostrar la falta de sustento de lo que llamó una calumnia en el momento oportuno.
Según la acusación formal presentada en Nueva York, los funcionarios señalados habrían participado en una conspiración corrupta y violenta con el Cártel de Sinaloa para introducir a Estados Unidos grandes cantidades de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina. Entre los señalamientos más graves destaca la presunta entrega de información confidencial de las fuerzas del orden y del Ejército Mexicano a los líderes de la organización criminal, así como la instrucción a corporaciones policiales estatales y municipales, como la Policía Estatal de Sinaloa, la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado y la Policía Municipal de Culiacán, para proteger cargamentos de droga en tránsito hacia el vecino país del norte.
La acusación detalla además que los funcionarios implicados habrían protegido a los mandos del Cártel de Sinaloa para evitar que fueran investigados, detenidos o procesados judicialmente, y habrían permitido que miembros de la organización criminal cometieran actos de violencia sin enfrentar consecuencia alguna. A cambio de esta presunta colaboración, habrían recibido pagos de miles de dólares.
El caso cobra una dimensión adicional por el contexto en que se produce. El nombre de Rocha Moya ha circulado en medios de comunicación relacionado con la polémica entrega de Ismael «El Mayo» Zambada, histórico líder del Cártel de Sinaloa, ocurrida en julio de 2024. Además, trascendió que el gobierno estadounidense le había revocado la visa al gobernador desde 2025, lo que ya anticipaba un deterioro en la relación entre ambas partes.
El embajador Ronald Johnson defendió la acción legal al señalar que es lo que los ciudadanos de ambos lados de la frontera quieren y merecen. La acusación representa uno de los señalamientos más directos que EEUU ha formulado contra un gobernador en funciones de México, lo que sin duda marcará la agenda bilateral en materia de seguridad en las próximas semanas.
614 Noticias seguirá de cerca los desarrollos judiciales y políticos de este caso, que promete generar reacciones en los más altos niveles del gobierno mexicano.