Un reporte diplomático de la Embajada de EU en México, recién desclasificado, revela que la CIA, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional recibieron información detallada sobre la presentación de dos supuestos cadáveres alienígenas por parte de Maussan ante el Congreso mexicano en septiembre de 2023.

La presentación de dos supuestos cadáveres de alienígenas por parte del periodista Jaime Maussan ante el Congreso de la Unión el 12 de septiembre de 2023 no quedó solo en la controversia de las redes sociales: llegó directamente a los escritorios de la CIA, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Así lo revela un reporte político semanal de la Embajada estadounidense en México, fechado el 16 de septiembre de 2023, que acaba de hacerse público gracias a la desclasificación de archivos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados ordenada por el gobierno de Donald Trump.
El documento diplomático reconstruye la audiencia en la que el Congreso mexicano convocó a expertos para debatir la posible inclusión de lenguaje sobre UAP en la Ley de Protección del Espacio Aéreo. El objetivo era ambicioso: de haberse aprobado, México se habría convertido en el primer país del mundo en reconocer formalmente la presencia de vida alienígena en la Tierra. Los especialistas pidieron a los legisladores el reconocimiento oficial de los UAP por parte del Estado mexicano, garantías de seguridad para el espacio aéreo nacional y condiciones para facilitar el estudio científico de estos fenómenos.
La sesión reunió perfiles muy distintos. Por un lado, Maussan presentó dos supuestos cadáveres de seres no humanos como evidencia tangible de vida extraterrestre, acompañados de videos que, según él, mostraban encuentros de pilotos mexicanos con objetos voladores no identificados. Por otro lado, el ex piloto de la Armada de Estados Unidos Ryan Graves, quien ya había testificado sobre UAP ante el Congreso estadounidense, calificó públicamente la exhibición de Maussan como un truco sin fundamento y advirtió que ese tipo de acciones daña la credibilidad de los testimonios reales de pilotos que han tenido encuentros con fenómenos anómalos.
El reporte de la embajada también señala que científicos han desacreditado restos similares presentados por Maussan en ocasiones anteriores, un antecedente que el documento considera relevante para contextualizar el evento. Lo que convierte este episodio en algo más que una anécdota mediática es precisamente el destino de ese informe: la Embajada de EU en México lo distribuyó entre el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y la CIA, lo que indica que Washington consideró el debate mexicano sobre ovnis y vida extraterrestre un asunto de seguimiento diplomático e informativo.
La desclasificación de este documento se enmarca en el proceso más amplio impulsado por el gobierno de Trump, que ha abierto el acceso público a archivos que permanecían clasificados sobre el fenómeno OVNI, incluyendo informes del FBI, cables diplomáticos y fotografías de misiones espaciales, dentro de la iniciativa publicada en el portal war.gov/UFO.