La gobernadora Maru Campos reveló en entrevista con El País que fue ella quien le pidió a César Jáuregui que renunciara como fiscal general, con el objetivo de que la investigación del caso del narcolaboratorio en El Pinal se llevara a cabo con menor sesgo institucional.

La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reveló en entrevista con el diario El País que fue ella quien solicitó a César Jáuregui Moreno que renunciara al cargo de fiscal general del Estado, con el propósito de que las investigaciones sobre el caso del narcolaboratorio y la presencia de agentes estadounidenses en el operativo de El Pinal pudieran desarrollarse sin presiones ni sesgos institucionales.
Campos Galván explicó que las formas son importantes en este tipo de casos, y que retirar al fiscal de su cargo restaba presión a los funcionarios de la Fiscalía encargados de la indagatoria. Al alejarse quien encabezaba la institución investigada, el proceso gana en credibilidad y en distancia respecto a posibles conflictos de interés.
La gobernadora también reiteró que no tuvo conocimiento de la presencia de agentes extranjeros en territorio chihuahuense sino hasta dos días después de que ocurrió el accidente carretero en el que murieron dos ciudadanos estadounidenses, el entonces director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua y su escolta.
Para investigar los hechos, Campos creó la Unidad de Investigación de los Hechos relacionados con el Desmantelamiento del Narco Laboratorio de El Pinal, encabezada por Wendy Chávez, quien anteriormente fungía como fiscal de la Mujer y la Familia. La unidad forma parte de la propia Fiscalía General del Estado y depende directamente de ella.
Tras la salida de Jáuregui, Francisco Sáenz asumió como encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado, cargo desde el cual da continuidad a las funciones institucionales mientras avanza el proceso de investigación.