El robo de agua ha generado más de 900 denuncias en Chihuahua durante los últimos cuatro años, informó la JMAS al advertir sobre tomas clandestinas a gran escala.

La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua informó que, durante los últimos cuatro años, ha presentado más de 900 denuncias ante la Fiscalía General del Estado por casos de robo de agua mediante tomas clandestinas detectadas en infraestructura hidráulica que abastece a la ciudad.
El director ejecutivo del organismo, Alan Falomir, explicó que las conexiones irregulares no corresponden a tomas domésticas dentro de la mancha urbana, sino a instalaciones clandestinas ubicadas en líneas de conducción que transportan agua desde las baterías de pozos de El Sauz, Ojos del Chuvíscar y Tabalaopa-Aldama hacia la capital del estado.

El funcionario señaló que el robo de agua se realizaba a gran escala y que el recurso era utilizado para llenar albercas en granjas, regar nogaleras y cultivos de forraje, así como abastecer lagos artificiales localizados fuera de la zona urbana.
«No estamos hablando de una conexión irregular en una casa dentro de la ciudad. Estamos hablando de robo a gran escala», afirmó Falomir, quien reiteró que el organismo no permitirá que el agua destinada al consumo de los habitantes sea desviada para otros fines.
Las denuncias interpuestas han sido acompañadas por operativos coordinados con la Fiscalía General del Estado, mediante los cuales se han clausurado numerosas tomas clandestinas. Una de las intervenciones más recientes se llevó a cabo en la zona de la salida a Cuauhtémoc, mientras que ya se preparan acciones similares en otros puntos de la periferia de Chihuahua.
El titular de la JMAS advirtió que, de no haberse realizado estas acciones, la ciudad enfrentaría mayores problemas de abastecimiento debido al volumen de agua que era desviado antes de llegar a las colonias.
«El agua potable es para consumo humano, es para que llegue a las viviendas y no para estarla utilizando en este tipo de acciones, robándola», expresó.
Llaman a reforzar el cuidado del agua
Falomir indicó que las lluvias registradas recientemente han contribuido a disminuir las temperaturas y, con ello, la demanda de agua potable, permitiendo mejorar las presiones en la red y cumplir con mayor facilidad los horarios de servicio sin vaciar completamente los tanques de almacenamiento.
No obstante, exhortó a la ciudadanía a reportar al número 073 cualquier taponamiento en el sistema de drenaje, ya que durante las lluvias las corrientes arrastran tierra, piedras y diversos materiales que pueden obstruir la infraestructura sanitaria.
La JMAS recordó que el riego de jardines únicamente está permitido entre las 7:00 de la tarde y las 7:00 de la mañana. Los domicilios con numeración par pueden hacerlo los lunes, miércoles y viernes, mientras que los inmuebles con numeración non tienen autorizado el riego los martes, jueves y domingos. Los sábados permanece prohibido debido a que es el día con mayor consumo de agua en la ciudad.
Asimismo, el director pidió evitar el lavado de vehículos y banquetas utilizando el chorro directo de la manguera, además de reparar oportunamente las fugas existentes en los hogares.
«No es un tema de costo, es un tema de empatía. El agua que yo desperdicie, cueste o no cueste, le va a hacer falta a otro chihuahuense», manifestó.
Como parte de las acciones de concientización, el organismo mantiene vigente el programa Aguardianes, mediante el cual ciudadanos, escuelas, empresas y comités vecinales participan en actividades para fomentar el uso responsable del agua. El programa cuenta con alrededor de 70 empresas patrocinadoras y una aplicación que permite acumular puntos por acciones de ahorro, acceder a incentivos y realizar el pago del recibo.
Buscan fortalecer el abastecimiento
Alan Falomir informó que durante la temporada de verano los 170 pozos que abastecen a la ciudad deben operar las 24 horas del día para atender el incremento en la demanda ocasionado por las altas temperaturas.
Precisó que el agua se extrae de profundidades que oscilan entre los 550 y 600 metros, aunque algunos pozos alcanzan hasta los 900 metros, ubicándose entre los más profundos del país.
El funcionario destacó que la JMAS continúa trabajando en la búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento, la sectorización de la red hidráulica y la optimización de las presiones para reducir pérdidas y mejorar el aprovechamiento del recurso.
También resaltó las inversiones realizadas en infraestructura de agua potable y drenaje, así como la incorporación de nuevas tecnologías para modernizar el sistema, asegurando que durante la actual administración se ha invertido al menos cuatro veces más que en administraciones anteriores.
Finalmente, explicó que otro de los desafíos que enfrenta el organismo son las interrupciones en el suministro eléctrico, ya que incluso apagones de pocos segundos pueden detener por completo las baterías de pozos. Restablecer su operación requiere reiniciar cada equipo de manera individual, proceso que puede tomar entre una hora y media y dos horas, situación que, combinada con los días de mayor calor, puede afectar temporalmente el servicio en distintas colonias de la ciudad.
