El gusano barrenador suma 412 casos de miasis humana en México; Coahuila ya registra un paciente mientras Chihuahua mantiene cinco casos en ganado.

Los casos de miasis en humanos provocada por el gusano barrenador continúan en aumento en México. De acuerdo con el Informe Mensual número 6 sobre la situación de la miasis por Cochliomyia hominivorax en personas, elaborado por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal y actualizado al 17 de julio de 2026, el país acumula 412 pacientes confirmados.
La información cobra relevancia para Chihuahua debido a que Coahuila, estado vecino, ya reportó un caso de miasis humana, mientras que en territorio chihuahuense recientemente fueron confirmados cinco casos de gusano barrenador en ganado, distribuidos en los municipios de Hidalgo del Parral, San Francisco del Oro, Coronado, Jiménez y Rosales.
El informe federal advierte que el incremento de casos de miasis en animales suele estar acompañado por un aumento de infecciones en personas, principalmente en comunidades rurales donde existe una mayor presencia de la mosca responsable de transmitir el parásito.
Aunque la enfermedad recibe el nombre de Gusano Barrenador del Ganado, las autoridades sanitarias precisan que la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax no afecta únicamente a los bovinos. También puede desarrollarse en perros, gatos, caballos, cerdos, ovejas, aves, fauna silvestre y seres humanos, al alimentarse de tejido vivo.
Las autoridades aclaran que la infestación no ocurre por tocar animales enfermos ni por consumir carne o leche provenientes de animales afectados. Tampoco existe transmisión directa entre personas o del ganado hacia los humanos. El contagio ocurre cuando la mosca adulta encuentra una herida abierta y deposita ahí sus huevos.
Cortaduras, raspaduras, quemaduras, úlceras, heridas quirúrgicas, picaduras de insectos o cualquier lesión en la piel pueden convertirse en una vía de ingreso para las larvas. Asimismo, la mosca puede depositar huevos en cavidades naturales como nariz, boca, ojos, oídos o genitales cuando existen secreciones o tejido expuesto.
Tras la eclosión, las larvas penetran en la lesión y comienzan a alimentarse del tejido vivo, provocando que la herida aumente de tamaño y profundidad. Entre las complicaciones pueden presentarse destrucción de piel y músculo, sangrado, secreciones, mal olor e infecciones bacterianas.
Una vez que completan su desarrollo, las larvas caen al suelo para transformarse posteriormente en nuevas moscas, lo que favorece la propagación del ciclo biológico del parásito. Por ello, la presencia de animales infestados incrementa el riesgo para otras especies y para las personas que presenten heridas expuestas.
El reporte epidemiológico señala que el 58 por ciento de los pacientes confirmados tuvo contacto previo con animales, principalmente perros y bovinos. Sin embargo, el 42 por ciento restante no reportó convivencia con animales, lo que evidencia que cualquier persona con una lesión abierta puede resultar afectada en zonas donde circula la mosca.
La distribución de casos coloca a Chiapas como la entidad con mayor número de pacientes, con 139, seguida por Veracruz con 70; Oaxaca con 36; Yucatán con 33; Guerrero con 26; Puebla y Quintana Roo con 19 cada uno; Hidalgo y San Luis Potosí con 13; Tabasco con 12; Campeche con 10; Estado de México con cinco; Querétaro con tres; Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos y Nuevo León con dos cada uno; mientras que Colima, Tamaulipas y Coahuila registran un caso por entidad.
El documento señala una diferencia entre el total nacional y la suma por estados, ya que la distribución estatal arroja 413 registros, aunque el informe mantiene como cifra oficial 412 casos confirmados.
Las autoridades sanitarias indican que la mayoría de los casos continúa concentrándose en el sur y sureste del país; sin embargo, la aparición de pacientes en entidades del centro y norte refleja el avance territorial de la enfermedad. En ese contexto, Coahuila representa el estado con miasis humana más cercano a Chihuahua, donde la presencia del gusano barrenador en animales ya se ha extendido desde la región sur hasta la zona centro-sur del estado.
