Demoscopia enfrenta cuestionamientos de ciudadanos que recibieron mensajes no solicitados sobre Cruz Pérez Cuéllar y preguntan cómo obtuvieron sus números telefónicos.

La recepción de mensajes no solicitados en teléfonos celulares comenzó a generar inconformidad entre ciudadanos, luego de que distintos usuarios reportaran haber recibido contenido atribuido a Demoscopia Digital relacionado con una encuesta sobre las preferencias rumbo a la gubernatura de Chihuahua y el posicionamiento de Cruz Pérez Cuéllar.
Los mensajes identifican a Demoscopia y difunden el contenido: “Cruz Pérez Cuéllar gana encuesta de Morena para gobernador”, acompañado de una liga que dirige a publicaciones alojadas en Facebook.
El principal cuestionamiento de los ciudadanos que han recibido estas comunicaciones no está relacionado únicamente con el contenido político, sino con la procedencia de los números telefónicos utilizados para hacer llegar los mensajes.
Algunos de los usuarios aseguran que nunca proporcionaron su número con la finalidad de recibir información de este tipo, por lo que la pregunta que plantean es directa: ¿de dónde obtuvieron sus datos personales y con qué autorización los están utilizando?
La preocupación adquiere especial relevancia debido a que los números telefónicos son considerados datos personales y su tratamiento se encuentra sujeto a disposiciones en materia de protección de información. En términos generales, la legislación establece obligaciones respecto al consentimiento de los titulares y a la información sobre las finalidades para las cuales pueden utilizarse sus datos, aunque contempla determinadas excepciones.
La recepción de un mensaje de estas características, por sí sola, no permite determinar automáticamente que se haya cometido una infracción o un delito. La legalidad del uso de los números depende de distintos factores, entre ellos la manera en que fueron obtenidos, quién proporcionó la información, si existía un aviso de privacidad y cuál era la finalidad autorizada para utilizar esos datos.
Por ello, el punto central del reclamo ciudadano es conocer el origen de las bases de datos empleadas para realizar el envío y determinar bajo qué condiciones se obtuvieron y utilizaron los números telefónicos.
Demoscopia Digital ha difundido previamente estudios relacionados con las preferencias electorales rumbo a la elección de 2027 y ha colocado a Cruz Pérez Cuéllar entre los perfiles con mayor posicionamiento dentro de Morena.
En una medición publicada en enero de 2026, la empresa ubicó al alcalde de Ciudad Juárez con 36.2 por ciento de las preferencias, frente al 18.5 por ciento registrado por Andrea Chávez en esa medición interna.
Posteriormente, una encuesta publicada por Demoscopia a finales de junio volvió a colocar a Pérez Cuéllar al frente en distintos escenarios rumbo a la gubernatura de Chihuahua. En ese mismo ejercicio, Morena apareció como la primera fuerza política en el estado.
Sin embargo, para los ciudadanos que recibieron los mensajes, el contenido de las encuestas pasa a un segundo plano frente a la forma en que fueron contactados.
El cuestionamiento principal es que los usuarios aseguran que no solicitaron recibir los mensajes ni autorizaron expresamente su envío, por lo que buscan conocer quién obtuvo sus números, cómo fueron incorporados a una base de datos y con qué finalidad se están utilizando.
El tema cobra mayor importancia ante el inicio de un periodo en el que las fuerzas políticas y los posibles aspirantes comienzan a intensificar su posicionamiento rumbo a las elecciones de 2027. En ese contexto, el nombre de Cruz Pérez Cuéllar ha adquirido una presencia creciente en encuestas, publicaciones y contenidos relacionados con la sucesión gubernamental.
El uso de bases de datos para realizar encuestas telefónicas o estudios de opinión no constituye, por sí mismo, una actividad prohibida. Existen instituciones y organizaciones que utilizan información de contacto para realizar ejercicios de medición, bajo mecanismos y condiciones sujetos a las disposiciones correspondientes en materia de privacidad.
Incluso el Instituto Nacional Electoral (INE) cuenta con mecanismos y avisos de privacidad relacionados con el tratamiento de los datos que maneja en actividades vinculadas con encuestas y sondeos de opinión electoral.
La diferencia, según el reclamo de los ciudadanos, está en la falta de información sobre el origen de sus números y la finalidad específica con la que fueron utilizados para enviarles contenido de carácter político que aseguran no haber solicitado.
Por ello, las preguntas quedan dirigidas a Demoscopia Digital y, en su caso, a las personas, organizaciones o estructuras que pudieran estar involucradas en la difusión de estos mensajes: ¿quién proporcionó los números telefónicos?, ¿mediante qué mecanismo fueron obtenidos?, ¿existió consentimiento para utilizarlos y qué aviso de privacidad ampara su tratamiento?
Mientras no exista una explicación sobre el origen de los datos, la recepción de estos mensajes mantiene abierta la preocupación entre usuarios de telefonía móvil respecto al manejo de su información personal.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la inquietud relacionada con la circulación de números telefónicos entre empresas, operadores, organizaciones o estructuras políticas, particularmente cuando los titulares desconocen quién posee sus datos, de qué fuente fueron obtenidos y para qué propósito están siendo utilizados.
