Apple podría presentar un iPhone plegable este miércoles, en un movimiento que pondría a prueba su capacidad para convertir una tecnología de nicho en un producto masivo.

Apple podría presentar este miércoles uno de los cambios más importantes en el diseño del iPhone desde el lanzamiento del teléfono en 2007: un modelo plegable con una pantalla flexible capaz de abrirse y cerrarse como un libro.
La posible presentación ocurriría durante el evento anual de lanzamiento de productos de la compañía, realizado en Cupertino, California. Tres personas familiarizadas con el proyecto, que hablaron bajo condición de anonimato, señalaron que Apple trabaja en un teléfono inteligente con este formato.

Hasta ahora, el diseño del iPhone ha mantenido una característica fundamental durante casi dos décadas: una estructura rectangular con una pantalla de vidrio y una parte posterior fabricada en vidrio o metal. Aunque Apple ha modificado aspectos como el grosor, los bordes y el botón de inicio, la forma general del dispositivo se ha mantenido prácticamente sin cambios desde 2007.
Un iPhone plegable representaría, por ello, una transformación considerable en la línea de teléfonos de la empresa y supondría además una prueba para su capacidad de llevar una tecnología que todavía ocupa un segmento reducido del mercado hacia un público mucho más amplio.
Los teléfonos inteligentes plegables comenzaron a comercializarse en 2018, pero su participación en el mercado continúa siendo pequeña. El año pasado, las compañías de electrónica de consumo entregaron cerca de 20 millones de dispositivos plegables, menos del 2 por ciento del total de teléfonos inteligentes enviados, de acuerdo con Counterpoint Research.
Para el próximo año, la firma de análisis prevé que Apple podría enviar más de 12 millones de dispositivos plegables, equivalentes aproximadamente al 5 por ciento de todos los envíos de iPhone.
Apple no suele ser la primera compañía en presentar nuevas categorías de productos. Sin embargo, sus seguidores consideran que la empresa ha demostrado una capacidad particular para perfeccionar tecnologías existentes, desarrollar dispositivos con una integración más sofisticada y comercializarlos a gran escala.
Un iPhone plegable tendría además el reto de justificar un precio considerablemente superior al de otros modelos. Las expectativas apuntan a que el dispositivo podría tener un costo de al menos 2 mil dólares, lo que lo colocaría en un segmento de precio elevado.
La evolución de los teléfonos plegables ha incluido distintos diseños. Samsung presentó en 2019 el Galaxy Fold, un dispositivo que se abría verticalmente con un formato similar al de un libro. Un año después, Motorola lanzó el Razr, que utilizaba un sistema de apertura horizontal parecido al de los antiguos teléfonos tipo concha.
Posteriormente, otras empresas comenzaron a incorporarse al mercado. Google, por ejemplo, presentó el Pixel Fold en 2023. A pesar de la llegada de nuevos fabricantes, la demanda de estos dispositivos no ha crecido al ritmo suficiente para convertirlos en una categoría dominante.
Los primeros modelos plegables también enfrentaron problemas relacionados con sus precios, software y durabilidad, factores que contribuyeron a limitar su adopción entre los consumidores.
El posible lanzamiento también representa un reto para John Ternus, quien asumió el cargo de director ejecutivo de Apple la semana pasada. El evento será una oportunidad para evaluar si el nuevo responsable de la compañía puede recuperar parte del atractivo que durante años caracterizó a las presentaciones de nuevos productos de Apple.
Hace una década, los lanzamientos de nuevos iPhone se realizaban mediante grandes eventos en vivo, con público, presentaciones llamativas y actuaciones de músicos reconocidos. En los últimos años, sin embargo, las presentaciones de otoño se han convertido en eventos de mercadotecnia más discretos, con buena parte de las demostraciones realizadas mediante videos previamente grabados.
Ternus también recibe una compañía que durante los últimos años ha enfrentado críticas relacionadas con una supuesta pérdida de capacidad innovadora y con la percepción de que algunos de sus productos han dejado de representar grandes cambios tecnológicos.
Bob O’Donnell, fundador de TECHnalysis Research, consideró que Apple ha tenido un desempeño extraordinario, aunque señaló que la empresa no ha creado nuevas categorías de productos recientemente. Desde esa perspectiva, un iPhone plegable podría mostrar nuevamente una faceta de Apple que no se ha visto con tanta frecuencia en los últimos años.
La compañía no confirmó ni desmintió oficialmente la posible presentación. Apple declinó realizar comentarios sobre el evento, mientras que diversos medios, entre ellos Bloomberg, han informado previamente sobre el desarrollo de un posible iPhone plegable.
Además del desafío tecnológico, Apple deberá determinar si los consumidores consideran que la pantalla flexible representa una razón suficiente para cambiar de teléfono. Una encuesta de Consumer Intelligence Research Partners mostró que cerca de dos terceras partes de las personas que compraron un iPhone el año pasado lo hicieron porque su dispositivo anterior había dejado de funcionar o porque había sido roto, perdido o robado.
Solo 14 por ciento de los encuestados señaló que había adquirido un iPhone debido a sus características, un dato que plantea dudas sobre cuánto peso tienen las nuevas funciones al momento de decidir una actualización.
Michael Levin, socio de Consumer Intelligence Research Partners, señaló que los teléfonos plegables no han generado hasta ahora una diferencia considerable para las compañías que los producen. Por ello, existe la posibilidad de que algunos consumidores perciban el eventual dispositivo de Apple como un producto de nicho o una característica poco necesaria.
El precio podría convertirse en otro factor determinante. Además del costo esperado del iPhone plegable, los precios de otros productos que Apple presente durante el evento, como nuevos modelos de iPhone o un Apple Watch, podrían verse afectados por el incremento en el costo de los chips de memoria y almacenamiento.
La presión sobre estos componentes está relacionada con el crecimiento de la inteligencia artificial y la demanda de chips de memoria. En junio, Apple incrementó los precios de sus computadoras Mac y tabletas iPad, argumentando precisamente el aumento de los costos de memoria y almacenamiento.
La compañía también ha comenzado a implementar alternativas para facilitar que los consumidores continúen adquiriendo sus productos pese a posibles incrementos de precios. En julio introdujo un programa que permite a los usuarios arrendar iPhones y otros dispositivos mediante pagos mensuales.
Con todos estos factores, el eventual lanzamiento del iPhone plegable no solo pondría a prueba la tecnología desarrollada por Apple, sino también su capacidad para convencer a los consumidores de que un teléfono con pantalla flexible ofrece una razón suficiente para actualizar sus equipos.
La principal incógnita será si Apple consigue transformar una tecnología que hasta ahora ha permanecido como una categoría relativamente pequeña en una característica que el mercado considere indispensable.
