Diversos puentes peatonales carecen de mallas protectoras y mantenimiento básico, lo que expone a transeúntes a peligros de caídas a gran altura sobre avenidas con intenso flujo vehicular todos los días.

Cruzar arterias viales de alta circulación representa un reto cotidiano para quienes caminan por la ciudad. Sin embargo, diversos puentes peatonales se encuentran en condiciones precarias debido a la ausencia de defensas perimetrales, escasa vigilancia y una visible falta de mantenimiento continuo.
Un ejemplo representativo se ubica en la avenida Tecnológico, a la altura del templo de la Divina Providencia. En este punto, la estructura carece totalmente de malla ciclónica a ambos costados, dejando descubierta una altura de casi cinco metros por encima del constante tránsito automovilístico.
Esta carencia compromete la integridad de estudiantes, personas mayores y trabajadores que transitan por el área. Asimismo, la falta de barreras físicas eleva la vulnerabilidad en situaciones donde personas atraviesan crisis emocionales, requiriendo intervenciones policiacas de contención para evitar tragedias.
A los problemas estructurales se añaden malas condiciones de higiene en descansos y escaleras, derivados de la acumulación de desechos y la presencia de personas en situación de calle que pernoctan en el sitio ante la falta de supervisión y programas de canalización social.
Garantizar trayectos seguros exige inspeccionar estas obras elevadas, reponer la herrería o mallas faltantes, dignificar el alumbrado e implementar jornadas periódicas de limpieza, aunado a esquemas de acompañamiento institucional con sentido humano para quienes pernoctan en el lugar.
