El Gobierno mexicano implementó una triangulación financiera en Luxemburgo para garantizar liquidez a Pemex. Si la empresa incumple, la deuda se cubre con bonos soberanos, asumiendo el riesgo el Estado.

El Gobierno de México implementó un mecanismo financiero internacional para respaldar a Petróleos Mexicanos (Pemex) ante un posible incumplimiento de deuda, según reveló un reporte publicado por Proceso.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estructuró una operación con la Bolsa de Luxemburgo mediante la colocación de Notas Pre-Capitalizadas, conocidas como P-Caps, lo que permite otorgar liquidez a Pemex a través de un vehículo financiero denominado Eagle Funding LuxCo S.à r.l. (EFL I).
Este esquema consiste en que EFL I emite P-Caps a inversionistas institucionales, cuyos recursos se invierten en bonos del Tesoro de Estados Unidos. Posteriormente, los activos son prestados a Pemex mediante un modelo de préstamo de valores o “securities lending”, por lo que la petrolera asume la obligación de devolverlos con su respectivo rendimiento.
La cláusula más relevante señala que, en caso de que Pemex no cumpla con la devolución, el Gobierno mexicano emitirá y venderá bonos soberanos al vehículo financiero, sustituyendo a la empresa estatal en la obligación de pago. El monto máximo de esta operación se estima en 10 mil millones de dólares.
Aunque la SHCP enfatizó que “esta operación no constituye una garantía a Petróleos Mexicanos”, el hecho de que la nación asuma el riesgo final significa que, en caso de impago, serán los contribuyentes quienes terminen cubriendo la deuda.
El mecanismo, diseñado bajo la ley de Nueva York con JP Morgan como asesor y Citi y BofA Securities como colocadores, busca dar confianza a los inversionistas, pero también implica un compromiso significativo para las finanzas públicas.