Suben las cuotas de IEPS a gasolinas y diésel del 6 al 12 de junio tras una reducción en los estímulos fiscales. La gasolina premium regresa a su cuota máxima legal.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un nuevo ajuste a los estímulos fiscales aplicables a los combustibles, lo que se traduce en un incremento en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para las gasolinas y el diésel durante el periodo del 6 al 12 de junio de 2026.
Con esta actualización, la gasolina premium, también conocida como “roja”, volvió a alcanzar la cuota máxima permitida por ley al quedar sin estímulo fiscal. La medida forma parte de los ajustes implementados por el Gobierno Federal ante las variaciones en los mercados energéticos internacionales y el comportamiento de los precios del petróleo.
De acuerdo con la publicación oficial, la gasolina menor a 91 octanos redujo su estímulo fiscal de 28.32% a 13.49%, mientras que la gasolina premium pasó de recibir un estímulo de 16.98% a no contar con ningún beneficio fiscal. En el caso del diésel, el estímulo disminuyó de 46.21% a 40.42%.
Las nuevas cuotas de IEPS vigentes son de 5.7962 pesos por litro para la gasolina menor a 91 octanos, 5.6579 pesos para la gasolina mayor o igual a 91 octanos y 4.3868 pesos por litro para el diésel.
En comparación con la semana anterior, los consumidores pagarán 99 centavos más de impuesto por litro en la gasolina regular, 96 centavos más en la premium y 42 centavos adicionales en el diésel.
Las autoridades recordaron que estas cuotas corresponden únicamente al IEPS y que el precio final al público depende de otros factores como costos de logística, distribución, refinación y políticas comerciales de cada estación de servicio.
Asimismo, se precisó que estos ajustes no aplican en municipios de la frontera norte y sur del país, incluyendo Ciudad Juárez, donde continúan vigentes esquemas especiales de estímulos fiscales para los combustibles.
El estímulo fiscal al IEPS es una herramienta utilizada por el Gobierno Federal para amortiguar el impacto de incrementos en los precios internacionales del petróleo y evitar que los consumidores enfrenten aumentos más pronunciados en el costo de los combustibles.
