La reforma de las 40 horas fue aprobada con ajustes en indemnizaciones, aportes sindicales y cargas sociales; su aplicación será gradual hasta 2030.

La aprobación de la reforma de las 40 horas en el Senado marcó un avance significativo en la modificación del esquema laboral, al establecer una reducción progresiva de la jornada hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030. El proyecto fue respaldado tras negociaciones entre representantes sindicales, empleadores y fuerzas políticas, lo que permitió incorporar cambios orientados a disminuir resistencias y fortalecer su viabilidad.
De acuerdo con lo informado, la implementación será gradual. La reducción comenzará en 2027 con un ajuste de dos horas; en 2028 se aplicará una disminución adicional de dos horas y continuará de manera progresiva hasta cumplir la meta acordada para el final de la década. La intención es facilitar la adaptación de empresas y trabajadores al nuevo esquema productivo.
Entre las modificaciones relevantes se encuentra la exclusión de la propuesta que planteaba reducir la fracción del Impuesto a las Ganancias para compañías, medida que protegió los ingresos provinciales. Asimismo, se mantuvieron los aportes patronales destinados a obras sociales y el aporte solidario sindical, aunque este último tendrá un límite del 2% y una vigencia de dos años.
En materia de pago de salarios, se determinó que las remuneraciones deberán realizarse exclusivamente por vía bancaria, descartando la utilización de billeteras virtuales. Respecto a las indemnizaciones por despido sin causa, se estableció que solo se considerará la remuneración mensual normal y habitual, excluyendo conceptos como aguinaldo o vacaciones. Además, la compensación será la única reparación contemplada, con actualización conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 3% anual.
La reforma también contempla la creación de un Fondo de Asistencia Laboral, financiado mediante aportes mensuales de las empresas, destinado a cubrir los costos derivados de desvinculaciones. Se autorizó igualmente el pago en cuotas de sentencias judiciales relacionadas con conflictos laborales.
En cuanto a licencias por enfermedad, se fijaron nuevos lineamientos que diferencian porcentajes salariales según la causa que origine la incapacidad. Además, se estableció que el registro laboral ante la autoridad correspondiente será suficiente y se permitirá la digitalización de libros laborales.
Otro punto incluido en la reforma es la redefinición de beneficios considerados no remunerativos y la habilitación de bancos de horas mediante acuerdo entre las partes. También se incorporaron incentivos dirigidos a promover la formación laboral y la inversión productiva, junto con una reducción de cargas sociales y la posibilidad de que convenios provinciales prevalezcan sobre los nacionales en determinados casos.
El objetivo central de la reforma de las 40 horas y del conjunto de modificaciones laborales es fortalecer el mercado de trabajo, reducir la litigiosidad y fomentar la regularización del empleo, en un contexto de debate político, empresarial y sindical que acompañó el proceso legislativo.