Ryan Wedding, exsnowboarder olímpico canadiense, fue detenido tras figurar entre los 10 más buscados del FBI por liderar una red de tráfico de cocaína desde México.

Ryan Wedding, exsnowboarder olímpico canadiense, fue detenido este viernes 23 de enero tras ser identificado como uno de los líderes de una de las organizaciones de narcotráfico más violentas de América del Norte. El exatleta figuraba entre los 10 criminales más buscados por el FBI, de acuerdo con información confirmada a medios estadounidenses.
Wedding, de 44 años, enfrentaba cargos por dirigir una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas, responsable de introducir alrededor de 60 toneladas métricas de cocaína al año hacia la ciudad de Los Ángeles, principalmente mediante camiones de carga procedentes de México.
El entonces director del FBI, Kash Patel, comparó públicamente a Wedding con figuras emblemáticas del narcotráfico como Pablo Escobar y Joaquín Guzmán Loera, al señalar el nivel de violencia y el alcance internacional de la red que presuntamente encabezaba.
Durante el operativo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que las autoridades mexicanas colaboraron en la captura de dos objetivos prioritarios: una persona no estadounidense incluida en la lista de los más buscados del FBI y un ciudadano canadiense que se entregó voluntariamente en la Embajada de Estados Unidos.
En noviembre pasado, las autoridades estadounidenses elevaron de 10 a 15 millones de dólares la recompensa por información que condujera a la captura de Wedding, quien representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, celebrados en Salt Lake City, en la disciplina de snowboard.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, señaló que Wedding pasó de ser un atleta olímpico a convertirse en el líder de una organización criminal transnacional dedicada al tráfico masivo de cocaína hacia Estados Unidos.
Wedding ya había sido detenido en 2010 y sentenciado a 48 meses de prisión por intentar introducir 24 kilos de cocaína desde San Diego a Canadá. Tras cumplir su condena, fue extraditado en 2011, desde donde habría retomado sus actividades criminales, esta vez vinculándose con el cártel de Sinaloa. Posteriormente huyó a México, desde donde, según las autoridades, continuó dirigiendo operaciones de narcotráfico y ordenando asesinatos.