La canasta básica cerró 2025 con un aumento mensual de cinco pesos en zonas urbanas, según el Inegi, reflejando mayores precios en bienes alimentarios y no alimentarios.

El precio de la canasta básica concluyó el año 2025 con un incremento de cinco pesos en el ámbito urbano durante el último mes, de acuerdo con información publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Los datos forman parte de las Líneas de Pobreza correspondientes a diciembre de 2025, diferenciadas entre zonas rurales y urbanas.
El Inegi explicó que estos indicadores permiten evaluar si los ingresos de la población son suficientes para cubrir la adquisición de bienes, servicios y alimentos que integran las canastas alimentaria y no alimentaria. A partir de estas cifras se determina el nivel de pobreza extrema y no extrema en el país.
En el caso de la línea de pobreza extrema, la cual se basa exclusivamente en el costo de la canasta alimentaria, el valor se ubicó en 1,854.39 pesos mensuales en el ámbito rural. En las zonas urbanas, esta misma línea alcanzó los 2,467.15 pesos al cierre de diciembre.
Al comparar los datos con el mes de noviembre, el Inegi reportó que la línea de pobreza extrema rural registró una ligera disminución de algunos centavos. En contraste, la línea urbana presentó un incremento de cinco pesos, lo que confirma un aumento en el costo de la canasta básica en las ciudades.
Respecto a las líneas de pobreza no extrema, que incluyen tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, el organismo informó que en diciembre de 2025 el valor fue de 3,451.13 pesos en el ámbito rural y de 4,818.14 pesos en el urbano. En términos mensuales, la línea rural aumentó tres pesos, mientras que la urbana registró un incremento de nueve pesos.
Estos movimientos indican que durante diciembre el aumento de precios fue mayor en la canasta no alimentaria que en la alimentaria, especialmente en zonas urbanas. Este comportamiento coincide con el cierre del año y el impacto de distintos factores económicos sobre los precios de bienes y servicios.
El Inegi también recordó que la inflación general anual correspondiente a diciembre de 2025 se ubicó en 3.68 por ciento. Este nivel inflacionario influyó directamente en el ajuste de las líneas de pobreza y, por ende, en el costo total de la canasta básica.
Las cifras publicadas permiten dimensionar el impacto del aumento de precios en el poder adquisitivo de los hogares, particularmente en las ciudades, donde el costo de la canasta básica mostró un mayor crecimiento al cierre del año. Estos datos son utilizados como referencia para el análisis de la pobreza y las condiciones económicas de la población en México.