Rafael Caro Quintero, exlíder del Cártel de Guadalajara, comparecerá nuevamente ante la corte de Nueva York; se le acusa por la tortura y asesinato del agente “Kiki” Camarena.

El juicio contra Rafael Caro Quintero sigue avanzando en Estados Unidos. Este miércoles 25 de junio, el llamado “Narco de Narcos” fue representado por su abogada en la Corte Federal de Brooklyn, donde el juez Frederic Block sostuvo una audiencia clave sobre el proceso legal que podría derivar en la pena de muerte para el exlíder del Cártel de Guadalajara.
Aunque no se explicó públicamente la ausencia de Caro Quintero, la Fiscalía presentó avances importantes en la investigación, incluida una grabación sensible de la tortura del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena, asesinatos relacionados con organizaciones criminales, decomisos de droga y más de 30 interceptaciones telefónicas. La fiscal Saritha Komatiredy, quien también participó en el caso de Genaro García Luna, enfatizó la relevancia de este material.
La abogada Elizabeth Macedonio, en representación de Caro Quintero, argumentó la complejidad del caso, señalando que abarca múltiples jurisdicciones y hechos ocurridos hace décadas. Insistió en que aún trabajan para evitar que el caso sea considerado como uno que amerite la pena de muerte. Además, solicitó al juez que se otorguen medidas para que su cliente pueda recibir visitas familiares, dado que permanece recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.
La próxima audiencia fue programada para el 18 de septiembre a las 11:00 a. m., donde se espera que el propio Caro Quintero esté presente y continúen los procedimientos formales del caso.
Una historia marcada por el narcotráfico
Caro Quintero fue uno de los fundadores del Cártel de Guadalajara junto a Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo. En 1984, el desmantelamiento del rancho El Búfalo, gracias a información de Camarena, marcó el inicio del conflicto que terminaría en su captura en 1985 y su encarcelamiento en México.
Tras ser liberado en 2013 por fallas procesales, estuvo casi una década prófugo hasta ser recapturado en 2022 y extraditado en febrero de 2025. Su caso ha sido una constante fuente de tensión en la relación México–Estados Unidos en torno al combate al narcotráfico.
El juicio y la posibilidad de una condena capital marcan un nuevo capítulo en esta larga historia judicial y diplomática.