Donald Trump afirmó que los cárteles gobiernan México y describió a la presidenta Claudia Sheinbaum como una mandataria “muy asustada” frente al crimen organizado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia al referirse a la situación de seguridad en México, al asegurar que las organizaciones del narcotráfico ejercen un control predominante en distintas regiones del país y al cuestionar la capacidad del gobierno mexicano para enfrentar a estos grupos criminales.
Durante sus declaraciones, Trump sostuvo que las autoridades estadounidenses han logrado reducir significativamente el tráfico de drogas en algunas rutas bajo vigilancia y adelantó que la estrategia de seguridad de su administración ahora pondrá mayor atención en los corredores terrestres que atraviesan territorio mexicano.
El mandatario republicano afirmó que los cárteles tienen una influencia determinante en México y aseguró que las organizaciones criminales son quienes realmente ejercen el poder en diversas zonas del país. Según su postura, el gobierno mexicano enfrenta serias dificultades para contener la actividad de estos grupos.

Además, Trump se refirió directamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien describió como una persona competente y con buenas intenciones, pero que, a su juicio, enfrenta con preocupación el poder que mantienen las organizaciones criminales. El presidente estadounidense reiteró que considera que los cárteles tienen una presencia dominante dentro del territorio mexicano.
Estas declaraciones forman parte de una narrativa que el mandatario ha sostenido de manera recurrente durante 2026. En diversas ocasiones ha vinculado el problema del tráfico de drogas hacia Estados Unidos con la situación de seguridad en México y ha insistido en la necesidad de adoptar medidas más contundentes para combatir a las organizaciones criminales.
Dentro de esa estrategia, Trump ha planteado anteriormente la posibilidad de incrementar la participación estadounidense en acciones contra los cárteles, incluyendo propuestas relacionadas con el despliegue de fuerzas militares. Sin embargo, dichas iniciativas han sido rechazadas por el gobierno mexicano bajo el argumento de la defensa de la soberanía nacional.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido en múltiples ocasiones que México mantiene una estrategia propia para combatir al crimen organizado y ha reiterado que la cooperación con Estados Unidos debe desarrollarse dentro de un marco de respeto mutuo y coordinación bilateral.
La mandataria mexicana también ha señalado que la seguridad es una responsabilidad compartida entre ambas naciones, destacando que el combate al narcotráfico involucra no solo la producción y distribución de drogas, sino también factores como el tráfico ilegal de armas y el consumo de estupefacientes.
Las declaraciones ocurren en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países derivadas de distintos temas relacionados con seguridad, migración y combate al crimen organizado. Entre los puntos que han generado debate se encuentra la decisión de Washington de clasificar a algunos grupos criminales mexicanos bajo esquemas similares a los utilizados para organizaciones terroristas internacionales.
Asimismo, autoridades estadounidenses han reforzado advertencias de viaje para diversas regiones mexicanas y han incrementado la presión diplomática para fortalecer las acciones contra las estructuras criminales que operan en ambos lados de la frontera.
El endurecimiento del discurso también se reflejó durante actividades paralelas al G7, donde integrantes del gabinete estadounidense abordaron los mecanismos financieros utilizados por organizaciones criminales transnacionales para sostener sus operaciones ilícitas.
Mientras tanto, el gobierno mexicano mantiene su postura de cooperación bilateral en materia de seguridad, aunque insiste en que cualquier acción debe respetar plenamente la soberanía nacional y los mecanismos de coordinación establecidos entre ambas naciones.
Las recientes declaraciones de Trump vuelven a colocar la relación entre México y Estados Unidos en el centro del debate político internacional, particularmente en temas relacionados con la seguridad, el narcotráfico y la cooperación binacional.