El INAH cerró temporalmente el acceso a Chichén Itzá como medida preventiva, en medio de una mesa de diálogo con artesanos de la comunidad de Pisté sobre la reubicación de sus puestos. Los artesanos acusaron de traición al gobierno de Yucatán y convocaron una asamblea comunitaria.

El Instituto Nacional de Arqueología e Historia cerró de manera temporal el acceso a la Zona Arqueológica de Chichén Itzá el lunes 19 de mayo, en coordinación con el gobierno de Yucatán encabezado por Joaquín Díaz Mena, mientras se desarrollaba una mesa de diálogo con artesanos de la comunidad de Pisté sobre la reubicación de sus puestos de venta dentro del recinto arqueológico.

El INAH calificó la medida como preventiva y señaló que el cierre abarcaba el Centro de Atención a Visitantes y el antiguo parador turístico operado por el Patronato CULTUR, con el propósito de atender aspectos operativos y de coordinación interinstitucional. La institución indicó que se encontraba en comunicación permanente para restablecer la operación habitual a la brevedad posible.
Sin embargo, para los artesanos de Pisté y su Concejo Indígena de Gobierno, el cierre representó una traición. El colectivo Comunidades por la Autonomía denunció en un comunicado que la mesa de diálogo llevaba ya cinco horas de negociación continua entre representantes del INAH, la Procuraduría Agraria, Derechos Humanos, Gobernación, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, el gobierno del estado y las comunidades de Pisté y Telchaquillo, cuando los miembros del Concejo fueron notificados de que la entrada del parador turístico había sido cercada con presencia de la policía estatal y la Guardia Nacional, por orden del gobierno estatal.
Los artesanos se manifestaron frente al recinto ya cerrado para protestar contra el cierre del CATVI y el antiguo parador, y acusaron al gobierno de Yucatán de incumplir de nuevo con el pueblo maya. Señalaron además que la llamada iniciativa de renacimiento maya responde únicamente a fines de campaña y no a un compromiso real con las comunidades indígenas. Ante la ruptura del diálogo, el Concejo Indígena de Gobierno, representantes ejidales y habitantes de Pisté decidieron regresar a su comunidad para reunirse en asamblea y definir las acciones a seguir frente a la situación.
El conflicto tiene como fondo la disputa por el espacio que los artesanos ocupan históricamente dentro del sitio arqueológico más visitado de México, y que las autoridades buscan reorganizar bajo argumentos de mejora en la experiencia de los visitantes.