Chihuahua prohibió el ingreso de ganado y aves de estados con casos activos del gusano barrenador y exige certificados zoosanitarios para proteger su hato ganadero y las exportaciones a EU.

El estado de Chihuahua activó un cerco sanitario reforzado ante la amenaza del gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que en las últimas semanas ha encendido las alarmas en el sector pecuario nacional. Como parte de las medidas adoptadas, el gobierno estatal determinó la prohibición total del ingreso de ganado bovino, equino, porcino, ovino, caprino y aves provenientes de entidades donde se registren casos activos de la plaga, con el objetivo de proteger el patrimonio ganadero de la entidad y blindar las exportaciones hacia Estados Unidos.
El Departamento de Ganadería de la Secretaría de Desarrollo Rural emitió un comunicado dirigido a productores, comercializadores, transportistas y público en general, en el que detalla los requisitos que serán obligatorios a partir de ahora para cualquier movimiento de animales dentro del territorio estatal. Entre los documentos indispensables se encuentran el Certificado Zoosanitario de Movilización Nacional (CZMN) vigente y la constancia de tratamiento preventivo contra el GBG, emitida en el lugar de origen por un médico veterinario acreditado.
Las disposiciones aplican para el ingreso, tránsito y movilización de animales en todo el territorio chihuahuense, sin excepción. Los Puntos de Verificación Interna ubicados en Charcos, Escalón y Granillo-La Casita serán los filtros clave donde los responsables de cada embarque deberán someterse a una revisión física exhaustiva de los animales, enfocada en detectar heridas, miasis o presencia de gusaneras.
El jefe del Departamento de Ganadería, Juan Carlos Flores Márquez, fue claro al respecto: el incumplimiento de estas disposiciones podrá derivar en sanciones conforme a la normatividad vigente. La advertencia va dirigida especialmente a quienes intenten ingresar animales sin la documentación requerida o provenientes de estados con focos activos de la plaga, dado el alto riesgo que representa el GBG para la economía del sector.
A nivel federal, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que existe coordinación activa con autoridades de Estados Unidos para recuperar el estatus sanitario del país, a través de acciones conjuntas de vigilancia, investigación científica y control del insecto transmisor. Esta colaboración binacional es fundamental para Chihuahua, cuya industria ganadera depende en gran medida de la exportación de ganado bovino al mercado estadounidense.
En ese frente, la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, encabezada por Álvaro Iván Bustillos Fuentes, ha intensificado sus gestiones ante autoridades de Estados Unidos para demostrar que el estado mantiene un blindaje sanitario riguroso. El objetivo es claro: contribuir a la reapertura total de las exportaciones de ganado, un tema que afecta directamente a miles de productores chihuahuenses y a la economía regional.
Con estas medidas, Chihuahua busca no solo proteger su hato ganadero, sino también enviar una señal contundente de que el estado está dispuesto a hacer lo necesario para preservar su estatus sanitario y mantener su posición como uno de los principales estados ganaderos del país.