Chivas derrotó 2-1 al América en el Clásico Nacional con goles de Alvarado y González, cortando una racha negativa y quitándole el invicto a su acérrimo rival.

El Clásico Nacional volvió a teñirse de rojiblanco. Bajo la intensa lluvia en la Ciudad de México, el Guadalajara venció 2-1 al América en el estadio Ciudad de los Deportes, quebrando una racha de cuatro jornadas sin ganar y, al mismo tiempo, el invicto de su acérrimo rival en la Liga MX.
El partido, cargado de tensión, himnos patrios y fuegos artificiales en el marco del Día de la Independencia, tuvo un arranque cerrado, con pocas llegadas claras. El francés Allan Saint-Maximin fue lo más peligroso por las Águilas, mientras que Javier “Chicharito” Hernández permaneció en la banca del Rebaño por decisión técnica de Gabriel Milito.
La primera anotación llegó al minuto 62, cuando un centro raso de Erick Gutiérrez dejó sin marca a Roberto Alvarado, quien se barrió para poner el 1-0. Poco después, Alvarado salió lesionado del tobillo derecho por el mal estado del campo.
El América, mermado también por la lesión de Álvaro Fidalgo, buscó respuesta con Henry Martín y Brian Rodríguez, pero la zaga rojiblanca resistió. Fue entonces que, al 88’, Armando González “La Hormiga” encabezó un contraataque desde medio campo, superó a Igor Lichnovsky y definió con frialdad ante Luis Ángel Malagón, ampliando la ventaja.
En el tiempo agregado, Alejandro Zendejas descontó para los azulcremas con un tiro libre (90+8), en una jugada donde la barrera rojiblanca se abrió. El final del encuentro estuvo marcado por un conato de bronca entre jugadores de ambos equipos, que dejó varias amonestaciones.
Con este triunfo, Chivas celebró su primera victoria sobre América en fase regular desde 2017, saliendo de los últimos lugares de la tabla y reanimando a su afición. Por su parte, el técnico americanista André Jardine no ocultó su frustración por el desempeño y el resultado.