La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno Federal analiza diversos escenarios de riesgo para el Mundial 2026, basándose en experiencias internacionales como Qatar y respaldándose en la neutralidad exterior del país.

Durante la reciente edición de «La Mañanera del Pueblo», la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó las inquietudes internacionales respecto a la seguridad de la próxima Copa Mundial de Futbol 2026. La mandataria aseguró que el Estado mexicano se encuentra evaluando meticulosamente todos los posibles escenarios de riesgo, con el fin de garantizar la integridad de los asistentes y el correcto desarrollo del torneo que México compartirá con Estados Unidos y Canadá.
La jefa del Ejecutivo explicó que la estrategia de seguridad no es un esfuerzo improvisado, sino un proyecto que ha estado en desarrollo por más de un año. En esta planeación participan activamente las instituciones que conforman la estrategia nacional de seguridad, bajo una coordinación estrecha que busca cubrir tanto las sedes de los partidos como las zonas de alta concentración de aficionados.
Inspiración internacional y protocolos preventivos
Un aspecto clave de esta preparación ha sido el estudio de casos internacionales exitosos. Sheinbaum detalló que los encargados de la seguridad para el evento, en conjunto con especialistas de la Secretaría de Marina (SEMAR), realizaron un análisis profundo de los protocolos implementados durante el Mundial de Qatar. Este intercambio de experiencias internacionales permite a México adoptar estándares globales en la protección de eventos masivos de gran escala, adaptándolos a la realidad del territorio nacional.
Neutralidad como escudo diplomático
Ante los cuestionamientos sobre posibles amenazas derivadas del contexto geopolítico global, la presidenta subrayó una ventaja estratégica de México: su política exterior. Sheinbaum consideró que el país no enfrenta riesgos específicos vinculados a conflictos internacionales actuales, gracias a que la nación mantiene una posición histórica de no intervención y neutralidad. “Nosotros nos hemos manifestado todo el tiempo en una posición de no involucramiento en esos conflictos”, puntualizó la mandataria.
Finalmente, destacó que, aunque se analizan todos los tipos de riesgos como parte de un protocolo habitual y responsable, la diplomacia mexicana actúa como un factor de estabilidad que permite enfocar los esfuerzos de seguridad en la logística interna y la prevención de incidentes locales durante la máxima fiesta del futbol.