La Policía de Juchitán quedó sin armamento luego de que Oaxaca retirara 55 armas y más de 2 mil cartuchos tras la detención del alcalde.

La Policía de Juchitán de Zaragoza quedó temporalmente sin el armamento que se encontraba bajo resguardo municipal, luego de que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Oaxaca retirara 28 armas largas, 27 armas cortas y 2 mil 29 cartuchos útiles.
La medida fue ejecutada este 25 de septiembre, dos días después de la detención del presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano, alias “Quetu”, y en medio de una serie de acciones estatales y federales desplegadas en Juchitán tras la captura del edil.

De acuerdo con la SSPC de Oaxaca, el retiro del armamento tuvo carácter preventivo y respondió a la ausencia del presidente municipal, así como a la falta de condiciones jurídicas dentro del Ayuntamiento para mantener la gestión y el resguardo local del equipo táctico y las armas.
El armamento fue trasladado al Depósito General de Armamento de la corporación estatal, ubicado en las instalaciones del Cuartel General de la Policía Estatal, en Santa María Coyotepec.
La decisión se produjo mientras las autoridades mantienen un operativo de seguridad en Juchitán. El Gobierno de Oaxaca informó previamente que desplegó más de 250 elementos de la Policía Estatal y de la Fuerza de Acción Estratégica Binnizá, además de mantener coordinación con instituciones federales.
La situación de la Policía de Juchitán se complicó después de que Miguel Sánchez Altamirano fuera detenido el 23 de septiembre en Ciudad Ixtepec, junto con Carlos Alberto “N”, alias “La Parca”. El Gobierno de Oaxaca confirmó que ambas personas fueron detenidas durante un operativo en el que participaron instituciones estatales y federales.
Las autoridades investigan al alcalde por presuntos delitos relacionados con extorsión agravada y contra la seguridad del Estado. Las acusaciones deberán ser determinadas dentro del proceso judicial correspondiente.
Un día después de la detención del presidente municipal también fue aprehendido John Keny Moreno Segura, quien se desempeñó como comisario de la Policía Municipal de Juchitán. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que su captura ocurrió durante una segunda fase del operativo y que se le señala por su probable responsabilidad en un delito contra la investigación y seguridad del Estado.
De acuerdo con las investigaciones citadas por la Fiscalía, Moreno Segura es señalado por un presunto vínculo con el grupo denominado “Los Cromos”, al que las autoridades relacionan con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región del Istmo de Tehuantepec. Estas imputaciones forman parte de las investigaciones y corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad de los acusados.
La crisis institucional también alcanzó al gobierno municipal. El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, informó que instruyó al secretario de Gobierno, Jesús Romero, solicitar formalmente al Congreso estatal la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza.
La petición contempla que, en caso de ser aprobada, pueda establecerse una administración municipal temporal para garantizar la continuidad de los servicios y la atención de los asuntos públicos. El gobernador argumentó que la medida busca preservar la gobernabilidad y reforzar la seguridad en el municipio.
La solicitud ocurre después de que el suplente del alcalde, Mariano Rosado López, no asumiera el cargo, situación que dejó al Ayuntamiento ante un escenario de vacío institucional.
Jara Cruz señaló que su administración busca evitar que la situación afecte la prestación de servicios públicos y aseguró que se mantendrá la presencia de las corporaciones de seguridad en el municipio mientras se define la situación administrativa.
“Mi responsabilidad como gobernador constitucional es actuar para preservar la gobernabilidad, garantizar la seguridad y dar certeza a las familias de Juchitán”, afirmó el mandatario en un mensaje difundido este 25 de septiembre.
El gobernador también sostuvo que la vida cotidiana del municipio y la atención a la población deben continuar, por lo que planteó una transición ordenada mientras el Congreso local analiza la solicitud presentada por el Ejecutivo estatal.
La decisión de retirar el armamento de la Policía de Juchitán se suma a las acciones de seguridad implementadas después de las detenciones. El Gobierno de Oaxaca ha señalado que las corporaciones estatales y federales mantienen coordinación para preservar el orden público y la gobernabilidad en la zona.
El retiro de las armas también ocurre en un contexto en el que las autoridades estatales habían reportado desde meses atrás un despliegue permanente como parte del Plan Juchitán para la Paz, Justicia y Bienestar, estrategia que contempla acciones de seguridad, prevención y coordinación entre instituciones de los tres órdenes de gobierno.
Por separado, la SSPC estatal ha insistido en que las acciones desplegadas en Juchitán tienen como objetivo mantener la seguridad y la tranquilidad de las familias del municipio. La dependencia ha señalado que existe coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la SSPC federal.
Con el armamento municipal bajo resguardo estatal, la situación de la Policía de Juchitán quedará ligada a las decisiones que adopten las autoridades estatales y el Congreso de Oaxaca respecto a la administración municipal y al esquema de seguridad que continuará operando en la ciudad.
