La deuda de México cerró 2025 en 18.57 billones de pesos, con un aumento real de 2.7% y un nivel equivalente al 52.6% del PIB, informó la Secretaría de Hacienda.

La deuda de México cerró el año 2025 en 18 billones 577 mil millones de pesos, de acuerdo con los informes sobre finanzas públicas y deuda pública presentados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al cuarto trimestre del año.
El titular de la dependencia, Édgar Amador, explicó que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, principal indicador de la deuda pública, registró un incremento nominal de 0.3 por ciento respecto a 2024; sin embargo, en términos reales el aumento fue de 2.7 por ciento.
Según el reporte, la deuda pública se ubicó en 52.6 por ciento del Producto Interno Bruto, superando el 51.4 por ciento que se había programado para el cierre de 2025 y también por encima del 52.0 por ciento registrado en 2024.
Hacienda señaló en su comunicado que, pese al incremento, la deuda se mantuvo en un nivel sostenible, lo que —afirmó— refrenda el compromiso del Gobierno de México con la estabilidad macroeconómica y unas finanzas públicas sanas.
Durante 2025, la dependencia detalló que se refinanciaron 1 billón 25 mil millones de pesos en el mercado interno y 6.1 mil millones de dólares en el mercado externo, acciones que permitieron mejorar la liquidez y el perfil de vencimientos del portafolio de deuda, conforme al plan autorizado por el Congreso de la Unión.
Asimismo, la gestión de pasivos generó un costo menor a lo previsto por 78 mil millones de pesos, lo que permitió destinar 15 mil millones adicionales al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, alcanzando un saldo total de 127 mil millones de pesos.
En el caso de Petróleos Mexicanos, Hacienda informó que su deuda presupuestal se redujo en 10.2 mil millones de dólares durante 2025 y en 23.4 mil millones desde 2018, colocándose en su nivel más bajo desde 2014 y favoreciendo su calificación crediticia.
Por otro lado, el déficit presupuestario se ubicó en 4.3 por ciento del PIB, por encima del objetivo de 3.9 por ciento. El secretario de Hacienda explicó que factores externos, como la guerra arancelaria con Estados Unidos, influyeron en este resultado y que un ajuste mayor habría impactado negativamente el crecimiento económico.