Los disparos al aire durante los festejos de Año Nuevo 2026 dejaron al menos 10 personas heridas en distintos estados del país, varias de gravedad, lo que reavivó llamados a erradicar esta práctica.

El inicio del Año Nuevo 2026 se vio empañado en distintas regiones del país luego de que al menos 10 personas resultaran heridas, varias de ellas de gravedad, a causa de disparos al aire realizados durante los festejos, una práctica que autoridades han reiterado es peligrosa y evitable.
De acuerdo con reportes preliminares, en el municipio de Uruapan, Michoacán, se registraron dos personas lesionadas por balas perdidas, hechos que generaron alarma entre la población y motivaron el reforzamiento de llamados preventivos por parte de las autoridades locales.
En Ciudad Victoria, Tamaulipas, se reportaron tres personas heridas por proyectiles de arma de fuego durante las celebraciones. Los lesionados recibieron atención médica y se informó que su estado de salud era delicado, mientras corporaciones de seguridad exhortaron a la ciudadanía a evitar este tipo de conductas.
En Durango, se documentaron dos casos más: un adolescente de 15 años lesionado en la capital del estado y un adulto de 40 años herido en el municipio de Gómez Palacio. Ambos fueron alcanzados por balas perdidas derivadas de disparos realizados al aire durante la madrugada del 1 de enero.
La zona metropolitana de Monterrey también reportó tres personas lesionadas en distintos municipios, lo que encendió las alertas entre las autoridades estatales, quienes reiteraron que disparar al aire no es una forma de celebración, sino una conducta de alto riesgo que puede tener consecuencias fatales.
Gobiernos estatales y municipales coincidieron en señalar que esta práctica no solo pone en peligro la vida de quienes participan, sino también de familias completas que celebran en espacios públicos o privados. Especialistas en seguridad subrayaron que cada bala disparada al aire termina cayendo, con potencial letal, y genera temor, afectando la convivencia y el sentido de seguridad en las comunidades.
Las autoridades reiteraron su llamado a la responsabilidad ciudadana y a optar por celebraciones seguras, con el objetivo de evitar tragedias durante festividades futuras y proteger la integridad de la población.
