El dólar cerró la semana en 18.59 pesos, tras declaraciones del presidente de la FED que apuntan a un posible recorte de tasas. El peso mexicano se fortaleció casi 0.8%.

El dólar estadounidense cerró la semana en franca caída frente al peso mexicano, influenciado principalmente por expectativas en torno a la política monetaria de Estados Unidos, luego de declaraciones clave por parte del presidente de la Reserva Federal (FED), Jerome Powell.
De acuerdo con información publicada por el Banco de México, el tipo de cambio dólar spot —utilizado como referencia entre bancos y mercados financieros— terminó la jornada del viernes 22 de agosto en 18.59 pesos por unidad.
En comparación con el cierre anterior, el dólar bajó 17 centavos, equivalente a una caída del 0.92%, lo que generó un cierre semanal positivo para la moneda mexicana con una apreciación acumulada de 15 centavos, es decir, un 0.79% de fortalecimiento.
Aunque los mercados financieros no operan durante el fin de semana, la cotización nocturna del peso mexicano, que es una moneda de libre flotación, continuó bajando este sábado hasta ubicarse en 18.58 pesos, lo que refleja la persistencia de la tendencia.
Durante julio y agosto, el dólar ha tenido un comportamiento volátil ante el peso, con subidas y bajadas influenciadas por factores como tensiones geopolíticas, movimientos de mercado y expectativas en torno a la economía global.
Hace apenas unos días, el tipo de cambio se acercó a los 19.00 pesos por dólar, pero las declaraciones de Jerome Powell durante un simposio internacional cambiaron el panorama. El presidente de la FED señaló que es posible un próximo recorte en las tasas de interés, lo que fue interpretado por los mercados como una señal de política monetaria más relajada.
Este tipo de medidas tienden a reducir el atractivo del dólar como activo de refugio, impulsando a monedas emergentes como el peso mexicano. En consecuencia, la moneda nacional logró recuperar terreno al cierre de la semana.
Analistas financieros continúan monitoreando el comportamiento del tipo de cambio, en espera de nuevos anuncios desde Estados Unidos que podrían seguir impactando la relación peso-dólar.