El dólar cayó a 18.27 pesos, su nivel más bajo en 17 meses, impulsado por expectativas de recortes en la FED y sensibilidad a decisiones económicas en EE.UU.

El dólar estadounidense inició diciembre con una marcada depreciación frente al peso mexicano, alcanzando una cotización promedio de 18.27 pesos, su nivel más bajo en casi 17 meses. De acuerdo con información de Dow Jones, la divisa retrocedió 0.16% respecto a la jornada previa, acumulando dos sesiones consecutivas en terreno negativo.
En la última semana, el dólar registra una caída de 1.23%, mientras que en el último año mantiene una baja cercana al 9.72%. El comportamiento reciente del tipo de cambio está relacionado con mayores apuestas de los inversionistas hacia un posible recorte de 25 puntos base por parte de la Reserva Federal este mes.
La moneda estadounidense también reaccionó a anuncios del presidente Donald Trump y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quienes afirmaron tener claridad sobre el sucesor de Jerome Powell en la Reserva Federal. La especulación apunta a Kevin Hasset, conocido por una postura menos restrictiva, lo que ha influido en las expectativas del mercado.
En México, analistas de Grupo Bursátil Mexicano señalaron que, pese a los riesgos globales, el país mantiene una posición relativamente sólida entre las economías emergentes. Destacaron que las señales de moderación económica desde Washington han favorecido la percepción sobre México como destino atractivo para inversiones internacionales.
La revisión próxima del T-MEC cobra relevancia ante las tensiones comerciales, especialmente por la advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos. Los especialistas consideran que el nearshoring podría fortalecer la posición de México si se logra mayor certidumbre para los inversionistas.
GBM anticipa un crecimiento económico limitado de 0.5% para este año, con mejores condiciones en el segundo semestre gracias a la colaboración público-privada y la probable disminución en tasas de interés. Sectores como consumo, tecnología, salud y fintech podrían mostrar un repunte impulsado por mayor confianza del consumidor, digitalización y un tipo de cambio favorable.
No obstante, persisten riesgos estructurales, entre ellos una creación de empleo formal más moderada, subocupación creciente y eventual disminución de remesas ante cambios en la política migratoria de Estados Unidos. Este conjunto de factores perfila un cierre de año marcado por volatilidad externa y ajustes institucionales para la economía mexicana.
