Claudia Sheinbaum aseguró que la entrega de líderes criminales a Estados Unidos es una decisión soberana que prioriza la seguridad nacional y pública de México.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la entrega de líderes criminales a Estados Unidos se realiza únicamente cuando conviene a los intereses de seguridad nacional y pública del país, y subrayó que se trata de decisiones soberanas del Estado mexicano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que estas acciones suelen derivarse de solicitudes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque aclaró que no se atienden de manera automática. Cada caso, dijo, es analizado de forma individual por el Consejo Nacional de Seguridad, órgano encargado de evaluar si la entrega beneficia primero a México.
Sheinbaum enfatizó que en este análisis se antepone la protección de la soberanía, la estabilidad interna y la reducción de la violencia. “Se pone siempre por encima la conveniencia de México: su seguridad nacional, su seguridad pública y la protección de la soberanía. Es una decisión soberana”, puntualizó.
La presidenta explicó que, si bien existe cooperación y coordinación con Estados Unidos en materia de seguridad, la política mexicana establece que el traslado de personas requeridas por la justicia estadounidense debe responder a la estrategia nacional y a sus posibles impactos. Indicó que en la mayoría de los casos se trata de individuos que ya cuentan con procesos de extradición, por lo que, una vez tomada la determinación institucional, se procede conforme a la ley.
En relación con la reciente entrega de 37 narcotraficantes a Estados Unidos, Sheinbaum descartó que se haya tratado de un acuerdo político con el presidente estadounidense. Reiteró que la decisión se tomó tras una solicitud formal del Departamento de Justicia y luego de una revisión exhaustiva en el Consejo Nacional de Seguridad.
“Es muy importante aclarar que la decisión que se toma se analiza y lo primero que busca es la conveniencia para México”, señaló, al tiempo que rechazó versiones que apuntaban a que la entrega se realizó para “quedar bien” con el gobierno estadounidense. Aseguró que la cooperación bilateral no implica subordinación ni pérdida de autonomía.
La mandataria añadió que se revisan perfiles, condiciones legales y efectos en la seguridad interna antes de autorizar cualquier traslado. “No es que solo lo pidan y ‘ahí va’; es una decisión que tiene que ver con un análisis de México”, expresó.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que con la entrega realizada el 20 de enero de 2026, suman 92 personas vinculadas a delitos de alto impacto enviadas a Estados Unidos durante la actual administración.
Sheinbaum concluyó que estas acciones forman parte de una cooperación en materia de seguridad que no tiene implicaciones mayores y que se ha aplicado en otras ocasiones, siempre bajo criterios de soberanía y beneficio para México.