San Juanito, Guachochi, Gómez Farías y El Vergel concentran las temperaturas más bajas del estado, con mínimos históricos de hasta –24 °C. Conoce qué hace tan frías a estas regiones.

¡El invierno está por llegar y, como cada año, Chihuahua se prepara para el descenso extremo de temperaturas! Pero mientras en algunas zonas del estado el frío se mantiene moderado, existen localidades donde el invierno pega primero… y pega fuerte.
Chihuahua es un territorio de contrastes: del calor desértico que supera los 40 grados en verano a los inviernos más severos de México en las zonas serranas. Municipios como San Juanito, Guachochi, Gómez Farías o El Vergel registran cada temporada mínimas que compiten con regiones del norte del continente.
San Juanito, en el municipio de Bocoyna, es uno de los nombres más frecuentes en los reportes invernales. Con más de 2,300 metros de altitud, funciona como un punto natural de entrada para las masas de aire polar. Sus bosques de pino y oyamel lo convierten en una zona donde la neblina, la escarcha y los caminos congelados son parte de la vida cotidiana. En los últimos años ha registrado mínimas cercanas a –9 °C.
Guachochi, uno de los municipios más extensos de la Sierra Tarahumara, también destaca por su clima helado. Con alrededor de 2,400 metros de altura y su cercanía a los grandes barrancos, presenta contrastes térmicos intensos. En invierno, varias de sus comunidades despiertan con nieve y temperaturas que descienden a –10 °C.
En Gómez Farías, al noroeste del estado, el frío también se hace sentir con fuerza. Durante la temporada invernal de 2025 marcó la temperatura más baja registrada en Chihuahua: –10.2 °C. Aunque su altitud no es tan elevada como otras zonas serranas, su ubicación la deja expuesta directamente al paso de frentes fríos.
El Vergel, perteneciente al municipio de Balleza, es quizá el referente más extremo del invierno chihuahuense. Considerado uno de los lugares más fríos de México, su altitud cercana a los 2,700 metros genera condiciones ideales para atrapamiento de aire helado. Aquí se han reportado récords que alcanzan los –24 °C, con paisajes cubiertos de nieve durante días enteros.
Otro punto frecuente en los pronósticos es Temósachic, rodeado por sierras y mesetas elevadas. Entre noviembre y febrero, las heladas son constantes y las madrugadas suelen registrar valores bajo cero por la entrada directa de corrientes de aire polar.
Majalca, dentro del municipio de Chihuahua pero ubicado en la zona montañosa del Parque Nacional Cumbres de Majalca, también presenta temperaturas notablemente más bajas que la capital. Su altitud cercana a los 2,400 metros favorece mínimas de hasta –9 °C e inviernos donde la escarcha cubre los senderos incluso cuando la ciudad todavía no presenta su primera helada.
¿Por qué aquí hace tanto frío?
En todos estos casos, el clima extremo tiene una explicación clara: la altitud y la ubicación geográfica. La mayoría de estas localidades se encuentra entre los 2,200 y 2,700 metros sobre el nivel del mar. Además, sus amplios bosques, cañones profundos y valles cerrados favorecen que el aire frío permanezca atrapado durante las noches.
Cuando llegan los frentes fríos o masas de aire ártico, Chihuahua es la primera gran barrera natural del territorio mexicano… y sus montañas reciben el impacto inicial.
