Un estudio sobre bilingüismo encontró que un único motor gramatical del cerebro podría procesar varios idiomas mediante mecanismos neuronales compartidos.

Una nueva investigación sobre el bilingüismo está aportando evidencia de que el cerebro humano podría utilizar un único sistema gramatical para procesar diferentes idiomas, desafiando teorías que durante años sostuvieron que cada lengua era gestionada mediante patrones neuronales distintos.
El estudio, publicado en la revista científica JNeurosci, analizó la actividad cerebral de personas bilingües y encontró que ciertos procesos relacionados con la gramática generan respuestas neuronales muy similares, independientemente del idioma que se esté utilizando. Este hallazgo sugiere que el cerebro podría contar con una especie de “motor gramatical” compartido capaz de funcionar en más de una lengua al mismo tiempo.
La investigación fue dirigida por la psicóloga y neurocientífica Esti Blanco-Elorrieta, quien destacó que los resultados muestran un nivel de integración entre idiomas mayor al que se había planteado anteriormente. Según explicó, los datos obtenidos ofrecen una visión más detallada sobre la forma en que diferentes lenguas conviven dentro del cerebro humano.
Durante décadas, algunos especialistas consideraron que aprender un segundo idioma implicaba una especie de interferencia o complemento añadido al procesamiento de la lengua materna. Sin embargo, investigaciones más recientes han demostrado que las personas bilingües suelen presentar características cerebrales particulares, como una mayor eficiencia en determinadas conexiones neuronales y un mejor desempeño en tareas relacionadas con la memoria y la concentración.
Con el objetivo de profundizar en el funcionamiento del bilingüismo, el equipo de investigadores trabajó con 23 participantes que dominaban tanto el español como el inglés. Los voluntarios fueron sometidos a estudios mediante magnetoencefalografía (MEG), una tecnología que permite registrar la actividad cerebral con gran precisión temporal.
Durante las pruebas, los participantes observaban palabras que debían transformar de singular a plural o viceversa. Posteriormente recibían instrucciones en español o inglés para realizar la modificación correspondiente o simplemente repetir la palabra sin cambios. Mientras ejecutaban estas tareas, los investigadores monitoreaban milisegundo a milisegundo la actividad cerebral generada por los procesos lingüísticos.
Los resultados mostraron que los patrones neuronales observados eran prácticamente iguales cuando los participantes trabajaban con palabras en español o en inglés. Lo más relevante fue que esta similitud se mantuvo incluso cuando se utilizaron términos sin una equivalencia directa entre ambos idiomas o pseudopalabras creadas específicamente para el experimento y que carecían de significado real.
De acuerdo con Blanco-Elorrieta, estos hallazgos dificultan la explicación de que la similitud cerebral sea únicamente consecuencia de palabras compartidas entre idiomas. Por el contrario, apuntan a que el cerebro estaría representando la operación gramatical en sí misma, independientemente de la lengua utilizada.
La investigación también coincide con estudios previos que han identificado la participación de determinadas regiones cerebrales, especialmente en la zona frontal izquierda, en el procesamiento de estructuras gramaticales de diferentes idiomas. Esto refuerza la idea de que un mismo sistema neuronal puede ser utilizado para gestionar varias lenguas.
La neurocientífica cognitiva Mirjana Bozic, quien no participó en el estudio, señaló que los resultados aportan evidencia sólida sobre la existencia de mecanismos neuronales compartidos en personas bilingües. No obstante, indicó que aún queda por determinar si estos patrones se mantienen en idiomas con estructuras mucho más diferentes entre sí.
Por su parte, la psicolingüista Judith Kroll destacó que estos descubrimientos reflejan la enorme capacidad de adaptación del cerebro humano. Según explicó, la plasticidad cerebral permite que las redes neuronales se modifiquen constantemente para responder a nuevas experiencias y aprendizajes.
A partir de estos resultados, los investigadores planean ampliar sus estudios hacia otros procesos lingüísticos, como la comprensión de la sintaxis, la construcción de oraciones y la interpretación de significados en idiomas con características muy distintas. El objetivo es comprender con mayor precisión cómo el cerebro organiza y procesa múltiples lenguas de manera simultánea.