Estados Unidos sancionó a ocho personas y doce empresas, ligadas a la familia Favela López, por suministrar químicos para producir fentanilo destinado a la red criminal de Los Chapitos.

El Gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento del Tesoro, anunció este lunes la imposición de sanciones contra ocho personas y doce empresas mexicanas, acusadas de participar en el suministro de precursores químicos utilizados para la producción de fentanilo, en colaboración con el grupo criminal conocido como Los Chapitos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) señaló que cuatro hermanos de la familia Favela López —Víctor Andrés, Francisco, Jorge Luis y María Gabriela— están al frente de una red empresarial dedicada a operar compañías químicas en México. Estas empresas estarían involucradas en la cadena de producción del potente opioide, en beneficio de la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
También fueron incluidos en la lista de sancionados Jairo Verdugo Araujo, esposo de María Gabriela Favela López; Gilberto Gallardo García, relacionado con la familia; y Martha Emilia Conde Uraga, conocida como “Martita”, señalada por operar almacenes en Culiacán desde los cuales se distribuyen precursores químicos a laboratorios clandestinos.
Entre las empresas señaladas por el Tesoro estadounidense se encuentran Sumilab, Agrolaren, Distribuidora Viand, Favelab, Favela Pro (Fagalab), Qui Lab, Storelab, Viosma, Prolimph, Salud Mental del Pacífico y la inmobiliaria Roco del Pacífico. Varias de estas firmas están registradas como proveedoras de insumos químicos de uso industrial y médico, aunque, según las autoridades, también sirven como fachada para actividades ilícitas.
Estas sanciones implican el congelamiento de activos en territorio estadounidense o en dólares, la prohibición de realizar transacciones con personas o empresas de EE.UU. y, en la práctica, un aislamiento financiero internacional, ya que muchas entidades evitan cualquier relación con quienes figuran en la lista negra de la OFAC.
Estar sancionado por esta agencia estadounidense puede tener consecuencias graves en la operación comercial y reputación de las personas físicas o morales afectadas. Es una medida comúnmente empleada contra grupos delictivos, redes de lavado de dinero, violaciones a derechos humanos, tráfico de armas o delitos de corrupción.
El Tesoro norteamericano reiteró que continuará actuando contra quienes contribuyan a la crisis del fentanilo que afecta a miles de personas en Estados Unidos, y reafirmó su compromiso de desmantelar las redes financieras que sostienen al crimen organizado.
